jueves, 25 de diciembre de 2008

Hay olor a peo en el living

Menos mal que no estamos con picadillos para comer. Sería desagradable porque cuando uno come por lo general no quiere malos olores cerca. O quizá salga de sus boquitas sucias, y no de sus apretados hojetes.
Bien, lo sé, fui demasiado chancha como para decir eso; aquí se discute de todo: peleas en el espacio, cierre de puerta del metro, el conductor mala onda, clases sociales, económicas, la primera que abrió los regalos, el reajuste del 10%, el enojo para con los hijos, el misterio de la familia, las vacaciones, el reto por haberse llevado las dos teles de la casa a la cabaña, los ministros, la educación, vieja de mierda, la crisis de los cincuenta, la cerveza escudo, la cerveza heiniken, geochallenge, etc. Además de sinvergüenza, TONTA.
EL HOSPEDAJE.
Ahhh, es difícil concentrarse en el mundo de tu cabeza con los tonos de voz de los que están aquí presente, ya sea porque se habla con entes parcialmente sordos, o porque les gusta exacervar las cosas que dicen por medio de palabras descalificativas a modo de GRITOS. Además de tapar el uno al otro cuando hablan, porque, claro, les encanta tener la ultima palabra... o al menos la que mejor se escucha -entre sordos- lo cual no tiene por qué ser agradable. De hecho, para mi cabecita resulta todo lo contrario.
Cuando escucho pink floyd siento que se me mueren las neuronas. Cuando me baño en la piscina me duele el oido izquierdo. Cuando escribo en el notebook me da la corriente.
Felicidades a todos por sus regalos. A fin de cuentas, es lo unico que le importa a varios. Lo que es yo, por ser ignorante no tengo opinión. Puedo parecer una persona medianamente inteligente e informada, pero no es cierto. Es mentira porque al momento de hablar... no sé. Jamás he dicho algo con verdaderos fundamentos. Por eso prefiero escuchar y callar.
Como sea, lo que me gusta de estas fechas es venir a esta mierda de ciudad, a estar con la familia; es que no los veo nunca.

1 comentario:

paupina dijo...

piñera es una mierda
q se caguen el ojete