miércoles, 4 de febrero de 2009

Presión y màs presión

No hay tiempo para promesas; a veces ni siquiera hay tiempo para dejarse llevar. Pasa que te quedas absorta escuchando música, golpeando el teclado al ritmo de la canción, te pierdes, piensas en nada, sólo escuchas hasta que un remordimiento de puta sociedad te hace sentir como una puñalada; nunca he sentido una, debo decir que me refiero a una psicológica. Y es que es tan mal visto hacer nada; es tan de pecadora, estar sentada de piernas cruzadas, en bata y piyama, observando la pantalla, contestando pocas cosas en el chat, mientras la música entra por ambos oídos hasta envolver tu cerebro en una propia sinfonía de sonidos. No importa que esta canción la haya escuchado mil veces antes; siempre que la escucho de verdad, es diferente. Te encuentras a cada momento en una situación distinta, que le da a la música nuevas características, nuevas sensaciones. No digo que sea bello ni maravilloso; simplemente me quejo y me molesta que el ocio sea tan mal visto, porque lo que hago ahora, si bien escucho música, escribo y chateo con mi pololo, lo cual podría ser algo concreto, lo catalogan de inmediato dentro del ocio, del puto ocio. Todos odian el ocio, les molesta ver que alguien la esté pasando bien, como le molesta a las envidiosas que una camine orgullosa por la calle, porque se siente atractiva y sabe que ese día lo es. Las miradas feas, los susurros a su acompañante, el asentimiento de ella o él… Qué me va a importar. No porque les moleste me voy a esconder en un estacionamiento subterráneo para que nadie pueda verme, y menos voy a sentir que no puedo ser más bonita que otras. A ver, dígame usted, ¿qué tiene de malo tener autoestima? ¿De verdad tanto le molesta? ¿No será envidia? Le da envidia a mi momento musical, le da envidia que pueda estar haciendo absolutamente NADA, solo escuchando un disco y conversando por el ciberespacio; qué tiene. Yo no lo voy a juzgar porque ande haciendo lo que quiera que haga en su auto; pues, bien, este computador con el Internet, es mi nave, y en ella puedo hacer lo que quiera.

Lo mismo pasa con lo raro. Todo aquello que se cataloga de raro, es por defecto malo también; ¿es que no han aprendido nada? Una mutación, por ejemplo, puede conllevar a la subsistencia de una especie, lo cual de todas maneras es bueno; pero la palabra mutación es mala. Es como el debate de los x-men. Así que, que me ponga pantis rotas de red, y salga a la calle, es raro y por lo tanto me veo mal, cuando realmente no me sienta nada mal. Les molesta que una se sienta sexy y quiera demostrarlo con unas cuantas prendas sexy, sin sobrepasarse porque si no una parece prostituta. Y hay muchas mujeres que no son prostitutas, pero les gusta vestirse como una porque se sienten sexy y creen tener un cuerpo lo suficientemente privilegiado, y lo más probable es que, si lo hacen, no se vean mal, y todos los babosos las miren con ganas de quitarles el poco de ropa que llevan. Puede que no lo hagan, puede que solo quieran provocar, y por eso una se molesta y como consecuencia dice “es una puta, quiere con todos”. Bueno, pues, las putas tienen que vestirse así para que llegue un hombre con ganas de follar, el cual se convierte en su cliente. Entonces las que quieren vestirse así, sienten que no pueden hacerlo por culpa de esa estúpida presión social que ejerce este pensamiento hipócrita moralista, y más encima machista, que tan arraigado está en Chile, y nada, pero es que absolutamente nada hacemos por cambiarlo. No digo yo, que vaya a hacer algo, porque de verdad no sabría qué hacer para que hubiese un cambio efectivo para todo lo que significa el tipo de presión social que ejercemos sobre nosotros mismos, los adolescentes y jóvenes por sobretodo. Sé también que siempre habrá una presión social, pero realmente encuentro que esta es muy retrógrada como para aceptarla como si nada, siendo que somos todos los humanos seres pensantes, sin excepción; así es como me sorprendo de algo tan… tan desagradable. Al final, sólo puedo hacer una cosa, y es claramente por mi y nadie más. No hago lo que quiero, ciertamente, pero intento no dejarme llevar por la presión social que actualmente siento que nos hace sentir tan ridículos, tan poco especiales, tan burdos, lo cual finalmente conlleva a convertirnos en todo eso que nos dijeron tantas veces que somos. Estoy en una posición altamente optimista, dentro de lo que más puedo, para sentir que no hay otra como yo, que no soy mejor que nadie, pero que puedo llegar a crear cosas mejores que muchos otros, que no existo para llegar a sentir la misma frustración que veo en todas las putas calles, y que aunque no tenga mucho, puedo ser feliz y continuar experimentando lo mejor que la vida me pueda entregar. Jamás he dicho que voy a triunfar en el sentido que todos por el momento lo entienden, según veo. Para la mayoría, triunfar en la vida es salir de un hoyo de mierda donde no tenías nada material, para llegar a tener todo lo que siempre quisiste, y más; por supuesto que para eso es primordial tener mucho dinero. Así es que la cosa es así: llegas a tener mucho dinero, te aseguras el futuro junto con el de tu familia, y próximamente la familia de tus hijos, así que triunfaste en la vida. “Ha triunfado en la vida”, dicen. Pues yo no lo veo así. Francamente, para mí, triunfar en la vida es un término muy personal, que no debería ser convencional. Pues qué pena que ya lo sea, me digo.

En fin, todo lo que quería decir, es que uno no debería sentirse mal por querer demostrar al mundo cómo es realmente, y, si tú estás de acuerdo con esto y miras tu pasado para ver que te has sentido frustrada o frustrado porque no has hecho algo por culpa de la presión social, y con “algo” me refiero a una sola acción que pudo haberte hecho muy feliz, entonces empieza desde ahora mismo a cambiar eso. Empieza desde hoy, desde este minuto, desde este segundo, a amarte y a no dejar que te censuren por cosas que tú creas que son realmente maravillosas, como lo es sentirse bien, estar feliz por el solo hecho de respirar, por el solo hecho de tener la oportunidad de estar sonriendo porque sí, no como muchos otros que no la tuvieron por abc motivos. Si amas a alguien, haz que lo sepa aunque pienses en tu interior que no te ama de vuelta. Sufrir también es parte de vivir, y recuerda que si uno no sufre, no conoce la felicidad.

Seguiré aprovechando que tengo vacaciones de hacer nada y mucho amor.

3 comentarios:

Mr. L Beer dijo...

tu para mi eres la mujer mas maravillosa y especial del mundo, frnacamente eres lo mejor de la vida, creo q no veo mi vida sin ti mi amor,
y mas de alguna vez me senti frustrado por esa presion social, pero ya no mas, ahora estoy cnmigo mismo desde hace rato y me siento bien cn las cosas q hago o cmo soy, o cn lo que tengo, de momento lo unico q quiero es que nos veamos
quiero abrazarte y darte mil abrazos y un millon de besitos,
tambn hacerta nanai y cariñitos ricos, ya tu sabes ;)

piensa en mi ...
y mañana veamonos ya ?
si tu quieres ir a ese recital, te acompaño si al final estare pendiente de vos, y al final cuando estoy cntigo el resto desaparece...
te adoro cn todo mi corazon

Alotta Fagina dijo...

Ñuño me haces llorar, porque siempre que leo este tipo de cosas sobre la felicidad me siento frustrada, no es que no sea feliz, tengo muchos más de lo que puedo pedir, pero aún así me falta algo...pero sólo depende de mi el tenerlo, de que me esfuerce lo suficiente para logralo, tú me entiendes.
Pero ya vendrá, me he propuesto muchas metas que me harán obetenerlo algún día.

tequieromucho

paupina dijo...

yo quiero una nimbus 2000.
mi vida es una mierda porque no la tengo.
yo soy feliz-indiferente-observadora y me gusta el olor de tu colonia y me da ranciedad cuando la javiera se pone idiota.
ya oh, si me voy a acordar.
anoche dormí con la milly pero no le digas a nadie, es un secreto. necesitaba sentir su peso asqueroso. y dormí la raja, aunque soñé algo que no recuerdo.
más fome la weá a la que vamos, sólo voy porque va la lishy y la quiero ver...y la jime, y el seba, la sepho, el vicho.
le voy a pedir el teléfono a la javi para llamar a la jime y que venga luego para alcanzar a ver notebooks. pero primero me voy a duchar y me vestiré.
qué fome mi comentario, en verdad no dije nada importante.
esto es importante: te quiero mucho.