domingo, 1 de marzo de 2009

De nuevo,





Es que el ciberespacio es tan reputamente grande, está en tantos idiomas, ya sea muertos o vivos, que me pierdo cuando descubro algo entretenido y abandono mi blog sin quererlo realmente. Lo eh estado mirando, y hace tiempo que nadie entra; ha llegado la hora de volver a publicar fotos interesantes, y de re-cambiarle los colores, porque negro con amarillo no me sienta muy bien. Además, mi color favorito es el azul, para qué estamos con cosas... He de ponerle que sea una pizca de azul, de modo que mi psique vea que le soy fiel a sus descargas sentimentales.
Hablando de descargas sentimentales, ayer, durante un juego de cartas de lo más absurdo, con trampas Masacrónicas incluidas, frustraciones penosas de mi Mamá, y dos caídas del vaso Alto del Carmen de la Pina, mi querido Yorch recordó el episodio ocurrido en Junquillos, junto a la Belén y al Mofeta de segundo año -ahora supongo que será tercer año-, en que Jorgensen no me dió la carta que me servía, por lo que me enojé. Bueno, pues visto de ese modo, es bastante estúpido; pero la verdad de las cosas, es que yo estaba muy volada, y además tomada de mucho vino. Todo porque ayer el Masacrón le decía al Yorch que me diera la carta que me faltaba para bajarme; habría sido inútil de todos modos, porque en mi mano no había más que cartas pelusonas que no eran más que simples cartas pelusonas; digo, ni tríos ni escalas... qué va, si soy como el hoyo.
Abrieron la puerta y entró un olor a comida que me retorció las entrañas y motivó mi cerebro a querer producir mucha saliva. Qué rico, y qué hambre tengo. Espero que almorcemos pronto, no como ayer, que los tallarines estuvieron listos a las ocho, más o menos. Hoy supuestamente estaba todo preparado, y aquí me veo, con ansias de almuerzo, a las 17:55 PM.
Es lo que hay, dicen por ahí, y es bien cierto. Prefiero eso a morir de hambre. Cualquiera, en realidad.
Pero no es lo que hay, que en esta casa se viva de críticas, que por lo común se perciben como destructivas que constructivas; ese juego de palabras me recuerda a Fiskales Ad-hok. También me recuerda las fotos interesantes que subiré hoy. Son del libro del Dr. Masaru Emoto, quien experimentó con moléculas de agua en congelación, observando claramente que el hexágono perfecto se forma con palabras como "Love and Gratitude"; en cambio, si le dices "You make me sick, I will kill you", se deforma toda. El Dr. entonces dice que los sentimientos de amor y gratitud logran darle forma hexagonal a las moléculas, puesto que son sentimientos que prosperan en la naturaleza, para todas las especies y durante todo el tiempo donde haya vida. Dice que los sentimientos de odio los creó el humano...
Conchetu-tula, no puedo seguir escribiendo porque no entiendo el motivo de esos gritos exasperantes que a veces pega mi mamá. Seguramente pelea con alguna de mis hermanas; la pobrecita... una no sabe cómo cresta reaccionar a esos gritos.
Bueno, adios. Ojalá alguien me lea y me comente.

2 comentarios:

paupina dijo...

todavia veo amarillo FIJATE
tú molas :D

Mr. L Beer dijo...

amorrr es cierto eso de los hexagonos del agua :O
increible, yo tengo mucho amor para ti y tmbn para mi familia
son las cosas mas bellas q tengo en esta vida

gnugno mañana entramos a clases, y tu no te conectas para ponernos de acuerdo a que hora y dnd nos juntamos para ir juntitos de la mano a nuestro primer dia de clases ya en segundo :)
que bgggmmmmcito sera que pudiesemos llegar juntitos, el año pasado a mi primer dia de clases llegue solo y ni entre me quede quemando cn mis amigos de sociologia,
este año sera diferente prk tengo polola,

te ador washita rigggaaaa !
besitos y abrazos para ti