domingo, 19 de abril de 2009

Antes


Ya no puedo, me cuesta mucho, me enferma, me molesta el estómago siempre, no entiendo por qué. Nos piden guantes quirúrgicos para el práctico de anatomía, no entiendo por qué; me da miedo, me da MUCHÍSIMO MIEDO. A lo mejor es sólo eso: crear miedo en los alumnos; no quiero desmayarme en clases, porque siento que es parecido a "hacer un escándalo", y no soy el tipo de mujer a la que le guste hacer escándalos, pero con alcohol y un estado de ánimo de mierda, lo hago porque exploto, no porque quiera huevear al resto. Eso es lo que nos pasa a nosotros los mierdas de introvertidos, que nos guardamos todo y después, nosesabecómochucha, ¡EXPLOTAMOS Y NOS CONVERTIMOS EN LOS REALES MONSTRUOS QUE SOMOS! ¡GODZILLA, KRAKEN, NESSIE, FRANKENSTEIN, KING KONG, DRÁCULA, E INCLUSO BROLY, TIEMBLAN ANTE NOSOTROS LOS INTROVERTIDOS QUE EXPLOTAMOS!
(siempre y cuando sea de mala manera; a veces uno explota gritando, mordiendo, pegando, y otras es sólo lloriqueo desagradable con hipos)
Para corregir esta situación he estado trabajando durante por lo menos tres o cuatro años. Con todo, me siguen alegando por mis explosiones, siendo que ahora se dan pocas veces, generalmente al mismo tiempo que la depresión que me traen las pastillas anticonceptivas; lo que hay que hacer para la anticoncepción: volverse loca. Por un lado, mi progreso podría ser mil veces mejor en este punto de mi vida (sin las pastillas), y por el otro, no corro tantos riesgos de quedar preñá, pero mi progreso se alenteja como de leopardo a caracol; el resto la sufre, pero no siempre.
Nosotros sabemos que nos odian durante las explosiones, pero la mayoría de las veces terminamos sintiéndonos mal, y disculpándonos. Cuando no, es cuando nos sentimos culpables e intentamos hacer algo que signifique "perdón, las cagué", sin decirlo...
En este punto de la escritura, confieso que quizá debería dejar de referirme a los introvertidos como "nosotros", ya que finalmente hablo de mí. SIEMPRE hablo de mí, al menos en el blog. Y está bien, porque lo creé con ese fin. Me ha ayudado bastante con todo este cuento de la introversión, por raro que parezca. Al final, es cómo uno busca expresarse ante los demás, ¿o no? Y yo feliz si me leen, sobretodo si me comentan, aunque sean antipáticos. Me gusta saber la opinión del resto de los habitantes del cibermundo, pero nadie lo hce porque nadie lee el blog, y no se presta para esas cosas. Soy igual de feliz con esto, o más.
Continuaré luchando contra mi introversión, hasta estar en equilibrio y dejar de crear problemas de la nada a los demás.
Confíen en mi, por favor; es necesario para que una siga adelante, por dependiente que suene.
Éxito para todos nosotros principiantes de la vida.

2 comentarios:

paupina dijo...

me duelen los ojos
ñuño yo tb soy introvertida
tngo hambre
mr gibbs la lleva

Mr. L Beer dijo...

gnugnin, no creo q te hagan ver sangre asi que tranki nomas
oye por otro lado si todos a veces explotamos pero tranki q es normal, yo no soy para nada introvertido, pero si soy lunatico, siempre digo lo q no me parece, pero a veces lo digo y me enojo por eso exploto, oye y q bien q este superando eso, por lo menos yo lo he notado, prk al principio igual te qedabas toda pa dentro y yo qedaba para el taco sin saber q te pasaba, ahora por lo menos me dices las cosas eso es un gran paso, te felicito, sigue asi amor, yo cnfio en ti
besitos y cositas ricas para vos

(L)