martes, 23 de junio de 2009

Subiré mi ensayo porque no sé qué escribir...

Introducción

Durante la educación media nos planteamos qué puntaje debemos obtener para qué carrera de nuestro interés. Resulta bastante fácil decirlo, hasta que te percatas de que estás hablando de lo que regirá aspectos importantísimos dentro de lo que supone la vida humana en estos días. El forjarse como un profesional, el área en que te quieras especializar, dónde piensas trabajar y en qué exactamente, influyen sobre nosotros de una manera bastante preocupante, desde el momento en que comienzas a plantearte con seriedad si es que estás preparado, si te gusta de verdad, qué podrías hacer con tu conocimiento, y proponer investigaciones novedosas en cuanto al tema de interés personal.

En el momento preciso en que un joven adolescente se encuentra frustrado debido a los resultados obtenidos en los semestres cursados, a pesar de alegar que la carrera le satisface y que está seguro de ser feliz en ese ámbito, sin embargo por dentro siente que quizá no debería estar cursando esa carrera por miedo al fracaso, entra en un círculo vicioso que lo introduce lenta y a la vez desesperadamente en una patología cada vez más común en el mundo entero: la depresión. Una de las tantas consecuencias que conlleva esta enfermedad, es la pérdida de interés; el paciente ya no se interesa por las actividades que antes le gustaba realizar. Por ejemplo: ir al cine, salir con amigos, oír música, leer, su propio trabajo. Esto puede deberse, a que ya no disfruta el efectuar esas actividades, o a que ya se le dificultan (Riveros, Hernández, Rivera; 2007). Esto es bastante común en el plano académico universitario, ya que las grandes responsabilidades pueden acarrear una dificultad mayor, independientemente de si le guste el área o no, como está citado anteriormente.

Como alumnos que estudian una carrera de Cs. Sociales como lo es la Antropología, cabe cuestionarse el malestar de varios compañeros, siguiendo con la supuesta “humanidad” de que tanto se enorgullecen, y dejar de lado el egoísmo que inculca un modelo de vida individualista, represivo e insensible. Al menos eso creería alguien que no está inmerso en un curso universitario de Antropología; pero la realidad es distinta, y uno se entristece al ver cómo va ganando el egoísmo en los jóvenes, la falta de preocupación y cuestionamiento hacia temas tan importantes como lo son la educación y la horrorosa diferencia de clases. De este modo, nosotros que presentamos un cuadro depresivo, nos preguntamos, ¿por qué de esta enfermedad tan común, no solo en Chile, sino también en todo el mundo, que lleva a cometer suicidio muchas veces, siendo que supuestamente la universidad es una de las etapas más divertidas y lindas de la vida, una experiencia inolvidable y exquisita para muchos?

Desarrollo

Es difícil estudiar una carrera de Cs. Sociales el Chile, sobretodo cuando amigos de colegios particulares y familiares creen que uno no tendrá trabajo al graduarse. Esto parece ser el reflejo de una sociedad no apta para reconocer el trabajo de un cientista social, en este caso, el de un Antropólogo especializado en el área física; eso supone una búsqueda de trabajo e investigaciones en un campo laboral prácticamente virgen, y los comentarios de alumnos ya en práctica no ayudan mucho a no sentirse mal. Han dicho que la práctica en el servicio médico legal ha sido del todo incomprendida, llevándolos a realizar trabajos que no requieren conocimientos anatómicos. Quedaría buscar trabajo en el área de la arqueología; ¿qué pasa con aquellos que no se ven familiarizados con la arqueología? Lo más probable es que los alumnos que se vean aquejados con esta interrogante, caigan en síntomas de depresión. Entre los factores que generan depresión entre universitarios se encuentra al elevado costo de los estudios y un mercado laboral muy limitado, es decir, primero un gran esfuerzo y luego la frustración (Riveros, Hernández, Rivera; 2007).

Esto es bastante claro para quienes queremos seguir la línea física de la antropología, ya que para obtener resultados satisfactorios debemos esforzarnos mucho para cursar los ramos de anatomía, para lo cual nos preocupamos especialmente a la hora de pensar en postgrados, magíster y doctorados, si es que no tenemos una propuesta novedosa para investigación; esto claramente sería más difícil de llevar a cabo en Chile, ya que seguramente el financiamiento sería privado o por uno mismo. Por lo tanto, la mejor opción sería continuar los estudios en otro país, donde las universidades ofrezcan mayores oportunidades y financiamiento para propuestas investigativas inteligentes y, por sobre todo, novedosas. Es decir, debemos esforzarnos como Antropólogos físicos para traer una acotación importante al mundo, nueva y que genere polémica dentro de las ciencias. El problema depresivo radica en cuánta autoestima y confianza se tiene para creer de verdad que su cabeza puede plantear algo tan bueno como para conseguir financiamiento extranjero. Entonces, si se cae en la depresión y se presenta el síntoma de desinterés, lo más probable es que aquello conlleve a la pérdida de un semestre académico, o al abandono de la carrera, ya que se vería inmerso en una gran dificultad para cubrir las expectativas que tiene el estudiante para con su carrera, sus resultados, y su universidad (Amézquita, González, Zuloaga, 2003). Esto provocará un sentimiento de culpa por no haber cumplido con sus metas como estudiante; este tipo de síntoma es muy frecuente en el deprimido. Ellos pueden pensar que están deprimidos por cosas o situaciones que hicieron o dejaron de hacer en el pasado (Riveros, Hernández, Rivera; 2007).

Otro factor importante es la dificultad en las relaciones con sus compañeros; para los alumnos es muy importante la relación con sus pares para fortalecer el desarrollo personal y social, en un espacio y situación donde todos se identifican con cada uno. Las amistades son la fuente principal de sustento emocional, cubren las necesidades de proximidad y confidencialidad por estar compartiendo circunstancias y vivencias similares; el no tenerlas se convierte en factor de riesgo para estas patologías (Amézquita, González, Zuloaga, 2003). Este hecho lo he observado en carne propia, en cuanto no comprendo la rivalidad que se tienen algunos compañeros, la cual justifican inconscientemente con respecto al área antropológica que uno quiera seguir; por ejemplo, yo no tengo opinión con respecto a un tema sociocultural, pues pretendo especializarme en el área física. Por lo tanto, carezco de amistades en el curso universitario; mis verdaderas amistades se encuentran fuera del círculo antropológico, a excepción de unas cuantas personas y mi pareja. En este punto debo admitir que a veces me molesta la exacerbación del folkclore chileno, el cual considero prácticamente impuesto por los historiadores europeos y religiosos, que no quisieron darnos a futuro una identidad plagada de sufrimiento, violencia, explotación y exterminio; esto ultimo es aquello que considero realmente como la identidad del chileno, solo que no lo quiere aceptar para no enfrentar el espíritu luchador del cual debiera sentirse orgulloso. En vez de eso, agacha la cabeza y camina creyendo que nuestros colonizadores son los mejores. Mi crítica, vale decir, jamás la he comunicado a alguno de mis compañeros, salvo mi pareja, pues sé que opina igual que yo en este sentido. La realidad del asunto es que prácticamente no me relaciono con mis pares, por ende me siento bastante identificada con ese síntoma para la depresión citado anteriormente.

Un tercer síntoma para estudiantes con depresión radica en reprobar asignaturas o un semestre entero, ya que representan uno de los duelos más relevantes, puesto que amenazan su razón de ser dentro del ámbito universitario, interfieren con las posibilidades de crecimiento personal o académico, comprometen negativamente la autoestima y conducen a síntomas ansioso-depresivos, y, finalmente, a comportamiento suicida (Amézquita, González, Zuloaga, 2003). Este síntoma se ha desarrollado en mí desde el segundo semestre, al reprobar dos asignaturas. Hoy creo que, a causa no haber superado todavía mi depresión, reprobaré unas cuantas más, a pesar de mis esfuerzos para no hacerlo, ya que es muy difícil concentrarme del todo para algo que creo (inconscientemente) que no soy capaz.

Conclusión

Los alumnos se ven constantemente rodeados de varios factores que pueden producir síntomas de depresión, tales como el miedo a no encontrar trabajo, sentimientos de culpa por falta de cumplimiento académico, ya fuera para con el mismo o sus padres, falta de comunicación y relación con sus pares, y por último la frustración. Estos síntomas y factores son pocos comparados con los que se han encontrado con el pasar de los años. Uno de los síntomas más importantes con respecto a la satisfacción personal, cita textual, es:

La satisfacción con la carrera parece ser un factor de protección para la depresión, la ansiedad y el comportamiento suicida, por cuanto el estudiante que de manera sucesiva va logrando las expectativas académicas y personales frente a la carrera fortalece su autoconcepto, autoestima y autoeficacia, aspectos que contribuyen significativamente a un estado de ánimo saludable (Amézquita, González, Zuloaga, 2003).

No logro encontrar una respuesta para la pregunta planteada en la introducción del ensayo. Simplemente se sabe que los tiempos han cambiado, que quizá para nuestros padres, a pesar de haber estado en dictadura, el haber cursado la universidad fue gratificante e inolvidable. Pero hay muchos, demasiados factores que hoy dan pie para deprimirnos; la falta de humanidad en el mundo, el egoísmo que con cada generación se presenta con mayor fortaleza, casi como un ideal, la superficialidad de los supuestos modelos a seguir; un modelo tan insano e imperfecto, que mata de hambre a miles de niños, que manda a matar a indígenas en el Amazonas, que extingue razas animales por su piel, que justifica guerra y genocidio, que utilizan a los medios de comunicación masivos para mantenernos atontados y dejar de cuestionarnos y mirar más allá. Lo que más tristeza me da, es ver que funciona. Es por ello que últimamente concibo sentimientos de rechazo hacia lo que significa la humanidad en nuestros días, y en vez de trabajar como una antropóloga sociocultural y estudiarnos a nosotros en un presente, prefiero especializarme en el área física para intentar reconstruir nuestro pasado, y finalmente descubrir nuestro ancestro común con seres tan hermosos como los grandes primates, o tal vez trabajar con aquellos que creían que venía algo más grande tras la muerte, y fueron momificados.

El gran problema de los pacientes con depresión es que, por ser una enfermedad incomprendida y de la cual no se sabe tanto como quisiéramos, varias veces las terapias y pastillas no han funcionado, lo cual conlleva a lo que yo considero como el último acto de la depresión: el suicidio. Bajo mi punto de vista, esta es una enfermedad viral que afecta a algunos rezagados del sistema en que vivimos, o que se activa por algún hecho en especial que no podemos ver, aunque sepamos que ahí está.

Es importante que seamos fuertes aunque no tengamos el apoyo de muchos; pocos enfermos de depresión son quienes terminan una carrera con pocos problemas, y muchos la dejan. En mi caso, pretendo continuar aunque sepa que no voy a ser una buena alumna, ni destacada en ningún sentido, pues son estas cicatrices curriculares las que luego me ayudarán a mirar atrás y saber qué es lo que no quiero para mi, ni para los pocos a quienes amo. Pretendo continuar mis estudios en el extranjero aunque no tenga buenas notas, y luego regresar para aplicar mis conocimientos junto a quienes sé que desean impartir varios aspectos de la Antropología Física en Chile.

3 comentarios:

Pina dijo...

ñuñio igual leeré tu ensayo
sí, pucha, si somos compañeras sería lo más porque estaríamos en la mismsa sección jujojierijeiej :)

Bobina dijo...

HOLA
me gustó tu ensayo, está MB
le adoro♥
por la puta no sé q weá más comentar

bueno, adiós, me voy a bailar con los bracitos como el tiranosaurio rex

Alotta Fagina dijo...

Ñuño, me gustó tu ensayo; estoy en un puto cyber donde no funcoinan las teclas, cachai que me echématemáticas parece, pero no me importa, eso es mejor ñuño, no darle tanta importancia a las cosas, porque nada es tan terrible en realidad.
te quiero y nos vemos el jueves creo yo, porque el mercoldì salgo como a las 8 y no voy a querer nada con la vida...='(