miércoles, 22 de julio de 2009

Amog, amog ♥


Hay canciones que simplemente me rompen el alma; cierro mis ojos y puedo volar por un cielo oscuro. Un poco de humedad hará bien; el viento limpia las narices; el frío fortalece el carácter; el corazón late y recordamos esa luz que tanto sentimos, que tanto anhelamos, que tanto amamos cuando recordamos el amor. El solo pensar en esa persona nos hace temblar, retorcernos, sonreír y querer cerrar los ojos de nuevo. Quiero recordarte, quiero sentirte a mi lado. No me interesa si sigue lloviendo, el sol poco puede hacer; cuando pienso en ti mi cuerpo recrea tu luz, tu figura, tu voz, tus palabras; aparece el calor que necesito, el amor, un planeta hermoso, el cielo se despeja y los olores son de rosa. Puedo llegar a sentirte a mi lado aunque estés a kilómetros de distancia; puedo tocarte, puedo abrazarte; mientras continúe soñando con los ojos cerrados y escuchando una canción que me parta el alma, estarás aquí.
Cuando los abra te perderé por un tiempo. No tardaré mucho en volver a querer encerrame junto a vos, mi amor.

Vuelve; te espero pacientemente.

Pero... ¿es posible todo lo anterior? ¿Cómo puede parecer real, si sé que no estás conmigo? Te extraño, te anhelo, te requetecontra quiero, pero no puedo caer en desesperaciones. Debo continuar, ser paciente y esperar, esperar, esperar, esperar. Cuando finalmente estés aquí conmigo me dejaré llevar. Finalmente seré testigo de una explosión de amor y felicidad, caeré rendida en tu abrazo y quizá llore de felicidad. Qué momento más hermoso...

La más grande aventura la viviré por ti; lucharé por nosotros hasta que el mundo entero me demuestre que debo detenerme; hasta entonces mi horizonte serás tú, mi oxígeno tu olor, mis pensamientos los recuerdos, y las ganas de continuar el reecontrame contigo. Caminaré y caminaré aunque mis pies se hagan pedazos, esté flaca como un palo y de hambre no pueda más. Puedo detenerme a recrear una comilona junto a ti, de ese modo mis energías volverán con mayor rapidez, reanudaré la marcha esperando verte, ¡quiero mi felicidad! ¡La quiero de vuelta y sé que eres tú!

Tan solo flaqueo cuando pienso en defraudarme. Está bien, a todos nos pasa. Un momento de furia se le perdona a cualquiera, lo importante está en que supero mis pensamientos derrotistas y continúo sabiendo que luego de la lluvia sale el sol, y más todavía si es que cerrando mis ojos amanece de inmediato, tan brillante como una ampolleta de 654.168.413.541.387.453.486 watts.

Ayyyy, mi amor te amo tantoooooooooo :*

martes, 14 de julio de 2009

Dolooorrrrrrrrrrrrrrrrrrrr horrible dolor!

la cabeza me va a estallar
no tengo sueño aunque me gustaría dormir. el problema es que si me acuesto ahora sé que me pondré a pensar idioteces y no tengo ganas de escucharme a mi misma. por eso hoy prefiero acostarme con sueño.
mi cabeza por la crestaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa me duele!
me palpita el cerebro de mala manera!
RECHAPOS.

jueves, 9 de julio de 2009

Guepardos en África


Es cierto y me encanta dejarme llevar por quienes amo. No lo puedo evitar, siempre y cuando sea algo bueno.

La experiencia hace al maestro; son palabras que me llegan mucho este ultimo tiempo. Verdad es que la mayoría de las personas aprenden de experiencias mucho más bonitas que las mías, pero aprenden al fin y al cabo, y eso es lo más importante. Yo aprendí mi lección; aprendí a amar de verdad, a querer estar feliz, a no dejarme llevar por mis sentimientos momentáneos. El amor me ha llegado tan profundamente que no le veo sentido a no aprovechar este sentimiento tan hermoso, que hoy y siempre ha llenado de alegría mi corazón. Quizá con anterioridad no lo vi de ese modo, pero, como estoy intentando decir a través de estas líneas, he cambiado. Me han hecho falta unos cuantos días de reposo en una especie de cárcel para darme cuenta, sí, y he debido hacer sufrir a muchos, sí, pero aprendí. Finalmente, aprendí. Eso me hace rotundamente feliz, mi cabeza se ha volteado de tal manera que quizá cueste reconocerme al principio, aunque lo mejor sería que pensaran "vaya, qué bien se le ve".

Sin embargo, el fin no justifica los medios. Debo aceptar las consecuencias de mis actos, aunque en ello pierda la mitad de mi corazón. Tendré que hacerlo, porque todo esto es mi culpa y solo mia. Los he defraudado, los he hecho llorar, los he preocupado... La familia está bien, sé que confiarán en mi, en mi gran aprendizaje de vida. Será un poco egoísta de mi parte, pero hoy me preocupo de ti. Todos estos días han sido mi familia y tú; no te puedo quitar de mi vida, tampoco quiero hacerlo; no te quiero quitar de mi corazón, me niego rotundamente a que eso suceda, si es preciso esconderé mi cabeza en la tierra para no aceptar lo que me tengas que decir. Y es que tengo tanto miedo, me siento tan mal, arrepentida y como la mierda, que me imagino cómo te sentirás tú al respecto. Por eso entiendo que me detestes, que te defraudes tanto, que no quieras verme, que quieras tomarte un gran enorme tiempo o dejarme para siempre.

Según lo que hablamos hace no mucho rato, todo dependerá de tu reacción. Presiento que sabes lo que pasará, pero prefieres no decirmelo. Está bien, yo imagino todo lo que tiene cabida en este mundo. Estoy preparada para lo que sea que me digas, incluso si es que en su momento prefieres que te deje estar solo. Digo que estoy preparada, sí, y no me contradigo al respecto; estar preparada y aceptarlo son cosas distintas. Estoy preparada para escucharlo todo, y mientras él esté en frente mio me comportaré como creo que será mejor hacerlo, intentaré no llorar, no me exaltaré bajo ningún modo. Luego llegará el momento de la pena, cuando no estés en la misma habitación que yo. Deberé comenzar a aceptarlo y ver qué pasa conmigo después; continuar viviendo, por supuesto, sobreviviendo las vacaciones sin verte, sin hablarte, con todo el dolor de mi alma, pero lo haré. Es lo correcto, y ya estoy harta de cometer errores en la vida. No quiero causarles más daño, solo quiero darles todo mi amor. Los amo, de verdad. Te amo, de verdad. No me imagino lo que me pasaría sin ustedes; me pongo en el lugar de ustedes, siendo que fuera recíproco, y los comprendo perfectamente.

Por lo tanto, finalmente he elegido vivir hasta que llegue mi hora, sin interponerme. No soy quién para hacerlo.

De todos modos, el amor duele. Pero es lo mejor.

No sé qué más decir; no me canso de decir que los amo mucho, es cierto, pero tampoco quiero marearlos. Dudo que crean en un cambio tan fuerte y repentino; les digo pues, que la vida en sí es fuerte y repentina. Esto es solo un paso más.

Besos y abrazos.