sábado, 5 de septiembre de 2009

DOLOR, nuevamente:


Me encantaría no ser la típica hueona patética-dependiente que enciende el computador y revisa sus cosas religiosamente, como si fuera a encontrar alguna buena noticia, sabiendo que son pocas las noticias que podrían importarme. Específicamente me interesa una sola por el momento...
Estoy tan triste, tengo tan pocas ganas de hacer mis deberes... pero tengo que hacerlos igual, salirme un rato de la mierda y estudiar, porque aunque el yorch quisiera volver conmigo, no por eso me iría bien en el certamen. Además, tengo que conseguirme la bibliografía de prehistoria, porque el viernes estaban anotados los textos en la pizarra con un plumón semi-transparente; al momento del break pensé escribirlos, pero estaba tan nerviosa porque eran las once y cuarto, que salí corriendo de la sala, corrí por la tierra hasta el foro, luego caminé. Y es que pensaba que corriendo se me pasaría el nerviosismo.
Luego, cuando estuve sola, recordé que tenía tiempo para comprarme una anhilina -porque ciertamente no estaba de ánimo-, así que corrí desde la banca hasta un poco más allá del shawarma, con verdaderas intenciones de dejar atrás la pena, el miedo, y comenzar a aceptar el hecho de que él ya no quiere estar conmigo, independiente de si me ama o no. Al menos eso fue lo que me dijo, y le creo, por mucho que duela. Quizá alguna otra razón me habría dolido más; no, ciertamente cualquier razón que tenga para querer dejar de amarme, es pésima.
Por más que intento dejar de pensar en él, en que ya no estamos juntos y no puedo buscarlo, vuelvo a pensar, vuelvo a recordar y vuelvo a sentirme infinitamente triste. No quiero dejarlo atrás, no puedo hacerme la idea de olvidarlo, eso sería engañarme a mi misma, cosa que no quiero hacer. Prefiero dejar pasar el tiempo, que lentamente avanza frente a mí, hasta que sin darme cuenta un día diga "vaya, el nombre jorge zárate ya no me afecta; estoy bien, lo he superado".
Por el momento, sí que veo lejana esa oración...

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