domingo, 17 de enero de 2010

Qepd, Timothy Treadwell


Los humanos tienen esa capacidad de mierda de ser tan empáticos -algunos- e imaginativos que llegan a creer que les gustaría no ser un humano; de hecho, eligen qué querrían ser de poder elegir. Yo, como muchos, he hecho mi elección del momento. Antes era un perro, luego una orca, luego una piedra, un dinosaurio, un águila dorada gigante, un tiburón, un gato y a ratos me da con los cocodrilos. Si tuviese que elegir por obligación porque me fueran a convertir en otra cosa o ser que no sea un humano, elegiría ser un gato... o un fénix, para ser inmortal y atormentar a los drogadictos. Bueno, eso también lo hacen los dragones.
Definitivamente lo que más odio de la humanidad es la sociedad, pues no siento que encaje demasiado en las complejas relaciones que se han ideado por esto del "orden". Estamos yendo demasiado lejos.
Hoy cierto documental de cierto buen cineasta sobre la vida loca de cierto personaje estadounidense me dejó triste. El cansancio con la tristeza no hacen buen equipo. En fin, este personaje se llamaba Timothy Treadwell y era un ecologista bastante famoso de quien me enteré de que existió hoy, hace no muchas horas. Nunca vi algun comercial de él en Animal Planet o Natgeo, a diferencia de Steve Irwin (cazador de cocodrilos), personaje australiano que también murió haciendo lo que más le gustaba en la vida: ser arriesgado y estar junto a animales salvajes en su hábitat. Solo que su muerte fue mucho menos brutal y mucho menos triste que la de Timothy Treadwell.
Al momento de verlo hablando con una cámara que nadie controlaba -pues estaba solo-, Herzog utiliza momentos que seguramente en su film habrían estado editados, y donde ciertamente te queda claro lo mucho que ese hombre amaba a los animales, especialmente a los osos. Me emocioné sobremanera cuando el forense relataba la muerte brutal de Timothy y su novia. Él, que tanto amaba a los osos, fue comido por uno. Espero que al menos ahora haya renacido como un oso...
Me gustaría poder escribir más de lo que el documental me hizo sentir, pero en este momento no tengo palabras ni orden en la cabeza como para hacer eso posible. Puedo decir que estoy abrumada, que el documental me pareció muy bueno; pudo mostrar la felicidad que él sentía al estar cerca de un oso grizzly. Bueno, de hecho el nombre del documental es Grizzly Man.
Me carga la gente de mierda. Ahora, buscando alguna foto en que se le viera la cara al hombre y estuviera con un oso de fondo y el zorro, google me mostró otras imágenes, entre ellas su pierna comida -la cual no abrí ni quise mirar-, y la de personas estúpidas que utilizan la muerte de un hombre fuera de lo común como motivo de burla, o disfraz. Son tan irrespetuosos, tan asquerosos... no puedo evitar sentir una rabia profunda. Seguro en su intimidad son unos palurdos que ni siquiera han visto algunas de las grandes filmaciones que hizo Timothy sobre la vida de los osos en el laberinto; Herzog ha dejado que uno pueda ver que hizo un gran trabajo, y que su gran error fue hacerlo público para que la gente estúpida creyera que era un loco de mierda obsesionado con los osos, incapaces de comprender que él, simplemente, era diferente. Le interesaba otras cosas, luego de haber sido un alcohólico como quizá varios de quienes se burlan de su muerte paradójica lo serán y no podrán recuperarse y hacer algo fuera de lo común con sus vidas. Le tengo respeto a la vida de otras personas, especialmente al momento en que mueren. No me parece divertido que un oso acabara con la vida de él y su novia. Me parece una falta de respeto burlarse y disfrazarse, que solo los imbéciles llevan a cabo. Él decidió llevar un estilo de vida arriesgado, y murió por ello. Está bien, fue su elección. No se burlen de él, imbéciles. Tengan algún respeto, descerebrados.
Me acordé de la imbecilidad de varios compañeros. Es parecida. Nuestro profesor de antropología física siempre nos dice que cuando trabajemos con huesos tengamos respeto por ellos, porque alguna vez pertenecieron a alguien como nosotros; entonces los más tontos se ríen como si el profesor fuera un pobre tontito que no sabe nada. Pues yo creo que los ignorantes y egoístas son ellos. Si tuviera el cráneo de uno de ellos en mis manos, tendría el mismo respeto de siempre. Sé que ellos no.
Me molesta.

Buenas noches, estoy cansada.

4 comentarios:

p i n a dijo...

a mi me dio mucha pena y emoción, pero también ese sabor amargo de sociedad asquerosa en la que vivimos.
yo respeto como vivió a ese pobre hombre y, como tú, espero que haya renacido como uno de sus amados grizzly.
de la demás gente nunca se puede esperar mucho...siempre hemos sabido eso.
te quiero hermana, mañana acompáñame a votar por frei, POR FAVOR :*****

Alotta Fagina dijo...

ñuño quiero ver ese documental, nunca había oído hablar de él...
te quiero, nos vemos para el súper carrete de eme =)

Mr. L Beer dijo...

prk los feniz persiguen a los drogadictos amor ¿?

Shagratspain dijo...

A mi también me ha abrumdado verlo. No sabía nada de esta persona Timothy, pero sí sabía por muchos documentales de animales que he visto y libros que los osos pardos y en concreto los grizzlies son muy peligrosos. Por eso, aun me parece mas asombroso lo que consiguió este joven. Vivir 13 años entre ellos. Es sobrecogedor el relato de su muerte por el forense. Es mas horrible que escucharlos. Creo que era un buen hombre. Que descanses en paz Timothy