lunes, 22 de febrero de 2010

Your joy is my low

Ayer fue un día tan largo; hoy ha sido tan largo. El tiempo me sigue pareciendo tan relativo como irreal, ya que es tan subjetivo y personal como nadie quiere creer que lo sea. El problema es que no se puede controlar. ¿Qué sería de nosotros si se conociera un modo de CONTROLAR el tiempo? Y qué palabra más fea: "CONTROLAR". Me recuerda la cárcel de Playa Ancha, donde se juntaba la mamá de la Waleto con la mía para regresar una de las dos hijas (casi siempre era yo al que se cambiaba de auto). Durante uno de esos intercambios vi a un reo asomándose por las rejas de su celda... luego sentía un pesar en mi alma, nunca supe por qué. En ese tiempo ni siquiera asimilaba lo que debería ser la vida en la cárcel; es decir, no lo había reflexionado como ahora. Debo haber tenido unos 11 ó 12 años de edad... quién sabe. Con eso de las edades siempre me estoy confundiendo.

viernes, 19 de febrero de 2010

fome

Hace 80.000 años que no escribo. Ni por acá, ni en papel, ni en el baño, ni en el play; en NINGUNA parte. Pero eso no tiene importancia.
La otra vez iba a escribir sobre esta ciudad, Concepción, que por estar tan lejos de Santiago es bastante fome. Sobretodo en verano.
Hoy despulgué a los gatos y perros de la casa. La Pina me pidió que le tiñera el pelo.
No sé qué hacer. Si jugara play, sería el God of War II, pero no puedo porque todavía no puedo matar a Ares en difícil... eso me hace sentir chanta.
Creo que estoy aburrida y podría divertirme si es que me dieran ganas de ir al baño a hacer caca
me aburrí no quiero seguir escribiendo. Más rato quizás.