viernes, 29 de octubre de 2010

Pilas

Miro el número de cantidad de entradas de mi blog y ¡no puedo creer que no haya hecho lo poco que necesito para llegar a los 300 posts! Me queda tan poco, pero ando tan floja; además se me olvida y ya no sé escribir. Al menos no divertido como antes.
Siempre trato de postear algo "concreto", pero no puedo. Mis ideas no son más que gases incontrolables que desaparecen antes de haberlos visto. Entonces mis posts quedan en nada, o algo que fue por tan poco tiempo, que no alcanzó a madurar... Debo admitir que a veces tengo algo bueno, entretenido o interesante para postear, pero me parece un poco largo de explicar y me da flojera.
He notado en esta hora y media que llevo en mi pieza, que mi gato Romeo me extrañaba como nunca lo imaginé. Por lo general no le gusta andarse arriba de la gente como un tonto cargante, y ahora no se ha bajado de mi abdomen cubierto por ropa de cama, y me cuesta hacer llegar mis brazos de mono al teclado del notebook, alias Kakarotto.
El lunes reciente posteé algo y no mencioné el cumpleaños de Linker porque lo olvidé, a pesar de que lo estuvimos celebrando unas horas antes de que me pusiera a postear.
-tengoq ue quitar al Romeo de entre medio, no puedo más de incomodidad. Hora y media es más que suficiente. Además a veces no me deja mirar la pantalla-
Como decía, pensé editar el post de el lunes reciente, pero lo encontré mentiroso para conmigo misma, así que prefiero decir por acá que a esa buena mujer le deseo un buen año, ya que recién comienza.
-Romeo se picó porque lo alejé de mi guata-
Ahora debería ir al baño; mi cuerpo no se quiere levantar todavía. Escuchando Pet Shop Boys sólo me dan ganas de pintarme los labios y cantar. Me encanta el ritmo ochentero de sintetizadores de Love comes quickly, ¡QUÉ BUENA CANCIÓN PARA IMAGINARSE GARCHANDO CON ESA PERSONA!

Hoy tuve que contarle cosas a alguien como si lo conociera de hace años. Resulta que lo he visto unas cuantas veces y se llama psiquiatra. A veces no comprendo cómo me las arreglo para contarle cosas que a nadie le he dicho en una hora.
-Romeo se quedó pegado lamiendo su cola y su cara no podía ser más graciosa y digna de una buena fotografía-

Continuando con este post de NADA, sólo nada, hoy en craneofacial teníamos que llevar a cabo un ejercicio de dibujo y precisión -supongo... es para que suene como si Medgar supiera lo que nos pide que hagamos-, el cual revisaría el querido profesor Medgar cuando volviera de su cita con polola-psicóloga-preñada (alias PPP). Lo vi salir y dije "ME VOY", "¿Por qué te vas, Ñuño?", "PORQUE MEDGAR NO VA A VOLVER Y NO ME QUIERO QUEDAR POR NADA", "Oh, pero, Ñuño, Medgar volverá...".
Hice caso. Me quedé. Trabajé. Me "esforcé". Llegó y pensé que por qué no había tenido razón, si siempre que dice que volverá no lo hace.
ENTONCES VOLVIÓ A SALIR PARA JAMÁS REGRESAR. SONÓ EL CAMPANIL DE LAS SEIS, ARREGLÉ MIS COSAS Y ME MARCHÉ JUNTO A JORGE POR LA UNIVERSIDAD, RUMBO AL SANTA ISABEL DE LA DIAGONAL.
Acabo de decirle que lo amo.

EN fin, creo que por hoy este post es suficiente. No quiero que resulte interminable -estoy viendo que me está costando dejar de escribir-.

Los amo a todos, menos al odioso clima lluvioso-tifonoso-frío-idiota de Concepción.
Buenas noches.

lunes, 25 de octubre de 2010

Blog?

Semanas han pasado desde la última vez que escribí. El tiempo pasó lentamente; en proporción a lo poco que he hecho de nuevo en mi vida, este tiempo ha sido dignamente neutro.
(Hoy utilizo la palabra neutro porque me recuerda a los protones y electrones).
Recuerdo que el día anterior al asado cumpleañero de Gerson fui al ARTE3TATTOO a perforar mi nariz con una argolla negra de titanio. Veo también que al día siguiente era el cumpleaños de Antonia; no tenía dinero y siento que todavía le debo el regalo.
El doble tanque Fidelia se convirtió en medio tanque al dar a luz el horroroso 11 de Septiembre.
He tenido pocas evaluaciones en comparación con mis hermanas.
Fui a la ginecóloga, me medicó y ahora estoy bien.
Descubrí que algunas personas tienen la beca Santa Isabel y Lápiz López (sorprendente, ¿no?).
Por el momento no tengo ganas de seguir escribiendo.