domingo, 13 de marzo de 2011

En cuestión de sentimientos

Las almas juegan como si nada más existiera. La mayoría del tiempo hacemos caso omiso a nuestros más sinceros sentimientos, quitando de la lista casos como las borracheras, que a veces nos expone como si estuviéramos en una vitrina iluminada.
Lo cierto es que no había querido decirle nada, pero esta mañana continuaba mareada por la borrachera de anoche, y resulta que en un momento cualquiera se abrió mi boca y expulsó las exactas palabras que no debo decirle porque no está conmigo ni quiere hacerlo. Lo incomodé con las dos palabras más famosas de Chile, y ahora lo incomodé porque le envié All Mine de Portishead.
Entonces me pongo a pensar que es cierto... es cierto, ya no me ama. Me quiere, sí, pero no me ama. No me ama y le dije que lo amaba, qué error. Por algo me dice que no le diga esas cosas ni le mande una canción de amor; ahora me dejó de hablar.
Lo siento, a veces no puedo luchar contra lo que siento. Quizás por eso tiendo a tener heridas de guerra. Lo cual no es malo, pues siempre terminan sanando. El final es siempre el mismo, pero el recorrido no. El camino hacia la cicatrización es dificil y trae ánimos de montaña rusa.
Me apena haber arruinado momentos y conversaciones por mis deseos enormes de expresar lo que siento, a pesar de que en el fondo de mi alma sienta que no me sirve de nada; al menos, no me servirá para volver a ser su polola.
En fin, me prepararé para dormir y comenzar otra semana de estudios en la universidad.
Buenas noches.

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