martes, 15 de marzo de 2011

SPM

Hoy tuve unas aburridísimas clases en la mañana. Me quedé dormida en la presentación de unas compañeras de tercero.
En la tarde nada fue mucho mejor, salvo la película, que me agradó bastante.
En la tarde le conté a la Taña mis inseguridades con respecto a la carrera, y que me gustaría dejarla. Nuestra profesora Juliana Padilla se va de Chile porque como antropóloga forense no encuentra cosas para hacer; y ella es la antropóloga forense más capacitada que he conocido. Pensé ser forense, ser exitosa, ganar dinero y continuar con la meta de mi vida. Sin embargo, ahora que escucho la gran noticia del por qué de la partida de Juliana, me entra el miedo de ser cesante y no poder ganar dinero para continuar con la meta de mi vida. Entonces pienso que pierdo el tiempo estudiando algo que me dejará en la calle y frustrada. Incluso los compañeros se la pasan bromeando con su futura cesantía, como si en la realidad estar cesante fuera algo gracioso. Yo no me río. Antes decía cosas estúpidas, pero en un círculo de confianza que acepta mi estupidez. Ahora no me dan ganas de andar viendo mi falta de futuro laboral; es simplemente deprimente.
Por qué el dinero no llueve. Por qué la lluvia no tiene el valor del dinero. 
Mi meta de vida no es barata, es costosa. Me apena pensar que el trabajo que consiga luego de egresar no tenga nada de antropólogo; Chile es un país imbécil, y lamentablemente llevo 4 años de mi vida gastados en una carrera que me está succionando hasta los huesos. Ni siquiera me había acordado de la mega-deuda que tendré para cuando me titule; ¿cómo la voy a pagar, si no tendré trabajo?
Cuál es la gracia de continuar formando profesionales sin futuro.
No sé si lo mencioné, pero estoy premenstrual y he tenido un pésimo día. Tengo una melancolía que me desgarra desde el pecho hasta el alma, una pena demencial que atrofia mi cerebro, y mucho, muchísimo sueño por haber asistido a esa horrible clase de las 8 am. Ergo: mañana no asistiré a la clase de económica porque prefiero dedicarme todo el día a la exposición que debemos presentar con la Cami, este jueves 15.
Ahora recuerdo cuál es el gran problema: la maldición del viaje. Ese viaje, ¡por la chucha! Me acuerdo y peor me siento, sobretodo porque tenía todas las ilusiones de juntar recuerdos maravillosos; lo que más recuerdo son las quejas de todos diciendo que el viaje era una porquería. Pero qué manera de cagar las ilusiones de tener un buen viaje, sumándole los alegatos acerca de la maldición, y las ganas que tenían de volverse. Debieron haberlo hecho. Debieron haberse ido los que tanto alegaban; podría haber alcanzado a disfrutar en plena tranquilidad, y ahora tendría los mejores recuerdos de vacaciones.
Qué malo es tener vacaciones de mierda por haber viajado con un grupo de mierda. Me tiene hasta la coronilla el pesimismo de algunas personas, y su falta de amor propio.
Quién diría que lo de arriba lo escribí yo, ¿ah? No hace mucho era también una pesimista sin amor propio. Ahora soy una melancólica con amor propio y un poco de rabia por recordar los alegatos de gente con un gran ego (lo más gracioso es que al otro día supuestamente no tienen ego, porque se quieren morir; morir para mejorar el mundo, por ser tan inútiles... ¿acaso no es eso tener un ego enorme? Creer que la sola presencia de ellos arreglaría o dificultaría la sociedad, JAJAJA, ESO ES TENER UN EGO GIGANTE).

Veré una película para llorar. Luego dormiré. Mañana me toca un arduo trabajo de última hora, del cual saldré victoriosa con una nota suficiente. Pues es suficiente para sentirme feliz.

PS: nunca publico fotos mías, pero he estado leyendo mucho Dr. Slump para mejorar mi ánimo, y en los números que voy Akira Toriyama andaba publicando fotos de su vida diaria. Bueno, pues le copié, y qué.

1 comentario:

ñuño dijo...

tengo una espalda tan masculina :)