domingo, 17 de abril de 2011

07.03.11

Debo ser fuerte y resistir; aceptar que todo acabó, que él no desea por ningún motivo volver a estar conmigo. Me da pena, me parte el corazón. Siempre pensé –por estúpido que suene- que nuestro amor sería más fuerte… entonces recuerdo por qué decidí terminar: él ya no sentía amor. Sentía algo que le desagradaba, convirtiéndome en un ser insoportable. Una bruja pequeña, gritona, mandona, tonta, etc.
Me rompe más el corazón pensar que está dispuesto a verme sólo para tener sexo. ¿Es que acaso no puede buscarse a otra, para eso? Oh, estoy tan triste. Necesito llorar pero me niego a hacerlo. ¿Cómo puedo ser tan débil? ¿O será que me apena ser una persona cualquiera para él, una mujer que sólo sirve para satisfacer sus deseos sexuales? Y pensar que estuve a punto de decirle un “sí” definitivo, pensando con la vagina y no con la cabeza. Una vez me di cuenta de lo que realmente deseo, preferí negarme. Es que sé que querría volver con él, y fui lo suficientemente sincera como para decirle y ahorrarle los momentos de “nosotros juntos”, momentos que para él son insoportables.
De verdad estoy muy dolida con todo esto. Tengo ganas de que pase rápido el tiempo, o de verlo junto a otra para olvidar más rápido a pesar del sufrimiento que eso me traería. Al final, debería no importarme y quizás yo romper el ciclo, pero me da terror. Me da miedo hacerlo, siento que no podría, que traicionaría lo que siento. ¿Por qué no lo haces tú, si al final sólo te interesa tener sexo conmigo?
Lo correcto luego de esto sería enviarlo a la mierda, a freírse los cocos. No, prefiero no hablarle. No quiero que sepa lo que siento, aunque de cierto modo ya lo sabe. Lo sabe y dudo que le interese. Si no le hablo yo, él no lo hace. De veras creo que su comunicación conmigo es de cortesía. No me quiero levantar, no quiero comer, no quiero moverme. En estos momentos desearía estar dibujando, pero creo que rompería el lápiz de rabia, o mojaría las hojas de tristeza.
A pesar de que diga que me resisto a llorar, unas lágrimas se asoman por mi ojo izquierdo. Lo bueno es que, hasta que no caigan, no sentiré que lloro.
De súbito comienzo a sentirme más calmada.
Recuerdo el momento en que decidí que ya no tenía por qué estar con él si no me amaba. Me apena que luego de haber viajado juntos, y de que yo haya sido tan blanda de corazón –al final- ahora se haga el desentendido  y ni siquiera sea capaz de hablarme. Supongo que aquél disco que le pedí que me consiguiera nunca aparecerá, pues lo olvidará. Soy tan poco importante como una tipa cualquiera que le coquetea por chat; aquello me enloquece. De veras, me siento como un saco de basura lleno, que intenta contener toda la mierda que tiene dentro pero a medida que avanza el tiempo cederá.
Me espanta el amor. Nunca más quiero enamorarme. Cuando empiece a creer que lo hago, haré lo imposible por impedirlo. No merezco andar sufriendo por hombres; ahora de verdad me siento como el pico gracias a él, y no me imagino lo que será el martes, cuando lo vea en clases –aunque dudo que asista-. No quiero imaginarlo, pues siempre que lo hago son las peores situaciones las que se representan en mi cabeza.
Ahora soy capaz de gritar al mundo lo desdichada que soy, y la noticia de que jamás me volveré a enamorar. Este amor que sigo sintiendo debe desaparecer lo antes posible. Seré nuevamente una guarra, una sin-sentimientos; esta vez, cuando llegue alguien que diga “te quiero”, me escaparé de su vida como si hubiera muerto.


De repente sentí ganas de vomitar. Quizás sea el hecho de que mi noticia lo hace reír. No le debe importar en lo más mínimo mi mal-sentimiento, mi pena, mi tristeza, mi dolor. Está bien: no tienes por qué hacerlo; no tienes por qué preocuparte. Eres libre de creer que soy una imbécil. Y es que lo soy: soy una imbécil. Soy una imbécil porque creí que quizás estarías abierto a la posibilidad de volver a estar juntos los dos, pero tu evasiva-negativa me ha dejado los ojos bien abiertos, y un puñal invisible atravesó mi corazón para cortarlo en pedacitos. Eso mismo. Es un puñal en un corazón, lo que siento en estos momentos. 

2 comentarios:

Pina dijo...

a la shusha.
es momento de pensar en nosotras
:*

nikuri dijo...

Vuelve!!!! Renace!!! Viveee por favorrr!!! También murió una parte de mí estos días, así que te entiendo en muchos sentidos...... Pero igual vuelve por favor! Te estrañom <3