jueves, 26 de mayo de 2011

Odio 2

Odio mi blog. Ahora sí que lo odio porque está repleto de recuerdos y alusiones a JORGE ZÁRATE.

¡Y YA NO QUIERO NADA CON JORGE ZÁRATE!


Esperaré hasta sentirme mejor, para volver a escribir en esta PORQUERÍA de espacio cibernético.

viernes, 20 de mayo de 2011

el amor que te di era tan barato?

el tiempo me duele, los recuerdos me duelen, la vida me duele.
dudo que pueda levantarme por un tiempo. me siendo devastada; me voy a desintegrar y finalmente desapareceré. entonces olvidarás esta molestia y continuarás con tu mega-hiper-fantástica vida útil con mucha felicidad.
qué me importa? me importa realmente, acaso? si eres feliz, desgraciado?
la respuesta es tan inútil como la estúpida necesidad, la mierda de la costumbre; todas esas porquerías que un día de mierda cualquiera se juntan en mi abdomen, suben hasta el pecho y me traen estos dolores insoportables de cabeza, de mandíbula, de cuello; todo aquello que me funcione para aguantar los llantos.
de qué me sirve llorar? de nada, el dolor es el mismo.
hubiese preferido no haberte conocido. ahora no me sentiría tan sola y seguro no estaría llorando como condenada. claro, si fuera inteligente habría sido capaz de ver que todo esto iba a suceder... pero prefería ser tonta y hundirme planificando un futuro junto a ti.
lo que me encanta de todo esto es que siempre uno queda colgando mientras el otro continúa con su vida como si nada. comprendo que haya dejado de amarme y que aprovechó la oportunidad para finalmente alejarse para siempre del trauma de pareja que resulté ser para él. por supuesto que no pensó en mis sentimientos; en todo caso, habría habido alguna diferencia? sabía que todavía lo amaba, que estaba enamorada, que era capaz de hacer muchas cosas con tal de continuar juntos. y?
y?
... y?
Y ahora sé que perdí algo en torno a lo que había construido muchas millones de cositas que me hacían feliz. qué es de una persona cuando tuvo todo lo que deseaba, y luego se lo arrebataron?
pues así me siento, y ya lo dije una vez: me nutrió con amor y ahora me deja morir de hambre.

am i extraordinary?

odio sentirme como el hoyo.
también odio ser una estúpida y patética.
No quiero estudiar, no quiero salir con amigos, no quiero ver a nadie absolutamente NADIE ni NADA. Sólo puedo llorar y llorar y llorar y revolcarme en la cama llorando sola, porque no tengo a nadie.
Me arde la cabeza, ME duele no sé si por pena o enfermedad. me da igual.

ya nada me importa, para variar. sólo sé que te

I have nothing to prove

Tengo una manía muy estúpida. En realidad es una de mis tantas manía estúpidas, como que todo debe estar correctamente cerrado. Me ENFERMA que el clóset o un cajón queden a medio-abrir. O cerradas, o abiertas, eso es todo.
En fin, esta manía que me carga más que las demás, se trata de revisar el mail por cada minuto de mierda que estoy en el ciberespacio; como si estuviera esperando EL mail de mi vida, cuando sé que no es así. Digo, ¿qué podría ser tan importante? Algo REALMENTE importante me lo avisarían cara a cara, o por teléfono. Al menos me gustaría que no fuera por mail.
Recién vi una película fabulosa de Kim Ki-duk -qué maestro-: Iron-3 (hierro 3). La recomiendo mucho muchísimo, para aquellos a quienes encanta el cine del silencio, como dicen por ahí.

jueves, 19 de mayo de 2011

Visita 2

Bien:
La otra noche caí del cielo animada de haber visto bien a mi hermoso cuchito. Estaba acostada en mi cama, haciendo estupideces en el notebook, cuando de repente apareció Romeo maullando desde la alfombra color caca-café. Saltó a mi abdomen y ronroneó; lo acaricié mucho, lo tomé en brazos, lo llevé emocionada a la cocina para que mi mami lo viera también y lo acariciara.
-¿Pero cómo? Está muerto.
Sí, mami, lo sé. Está muerto, pero nos está haciendo una visita. Ahora está bien, ya no sangra, ya no sufre. Tiene el pelaje brillante, la voz sana, los ronroneos poderosos.
Cuánto te extraño, Romeo.

Antes despertaba con la sangre infectada de necesidad; necesitaba a ese hombre, lo necesitaba tanto; verlo, hablar con él, llamarlo, encontrarme con él como fuera para sentir que todavía estábamos juntos. Anoche estuvimos juntos en mis sueños, es cierto. Sin embargo, hoy por la mañana iba feliz en la San Remo hacia San Pedro de la Paz, porque supe que no necesito hablarte, no necesito verte; no te necesito porque en mis sueños todavía te tengo.
Aquéllo me deja la gran enseñanza/esperanza: cuando deje de soñar con él lo habré superado.

I am extraordinary, dice Blacklisted, y es cierto.

lunes, 16 de mayo de 2011

Pena y un poco de odio

Hay algo pequeño que me gustaría admitir hoy, en la soledad de mi cuarto -a pesar de que está la Milly- y el calor extremo de mi cama (además de las moscas que, INSISTO, regalo). Eso pequeño es que, cuando he dicho que a mi no me jotean, sino que joteo yo, no es porque me crea la gran mina que decide con quién coquetear porque es demasiado buena para todos, o porque simplemente pudiera andar "eligiendo" a quién me quiero acercar por porquerías que irían más allá de una simple amistad.
La realidad de ese comentario de "no me jotean, YO joteo", es que lo digo porque no me gusta que me coqueteen por motivos que odio admitir. Sin embargo, prefiero hacerlo para quitarme un peso de encima. Resulta que no me atrevo a dar ningún "paso arriesgado" cuando se trata de relaciones humanas, y por lo tanto tampoco me agrada que alguien intente hacerlo conmigo. Me predispongo al sufrimiento, al rechazo, a la pérdida de tiempo, a que no disfrutaré nada de lo que podría hacer con otra persona. Francamente me da un miedo horrible acercarme a otro humano porque me gustara o algo así.
No sé si antes de haber estado en una relación era de este modo. Tampoco me importa mucho; es el presente lo que a veces podría preocuparme.
Hoy, con las chicas, conversábamos sobre hace cuánto tiempo no garchábamos. Entonces me imaginé que si sigo de este modo estaré muchos años sin garchar, y no es que me preocupe... es que no quiero que eso suceda porque significaría que no he podido superar ninguna de las mierdas que la mala suerte me puso en este cuarto/tercer año de universidad.
Sí, hoy estuve muchas veces a punto de llorar, o levantarme e irme sin decirles nada a las chicas, pero hacerlo habría significado seguir siendo la pendeja culiá de mierda que soy, y quiero superarla-me. Quiero superar esa parte de mi que tanto me agobia... pero sobretodo, sobreTODO, en estos momentos quiero superar la universidad.
La universidad me frustra, me hace llorar. Será porque no paro de acumular notas rojas, que no me dan ganas de ir a clases porque siento que no sirven para nada. Siento que la carrera no sirve, que la mayoría de las personas que tengo que ver en esas PUTAS clases son FALSAS, EGOÍSTAS; en fin, INDIVIDUALISTAS. Les gustaría que todos tuviéramos un código de barras para bloquearnos mutuamente; se interesan lo más ínfimo por el resto de los sobrevivientes humanos.
Pues yo tampoco me intereso mucho por las personas, porque lo que más logran hacer es incomodarme. No puedo esperar a encontrar a alguien que me haga sentir cómoda.
Oh, vaya... estoy un poco triste. Creo que si continúo escribiendo, luego no pararé de llorar. Prefiero ver una película para que las lágrimas tengan un mejor pretexto, no algo como "estoy triste bua bua bua".
Cómo me gustaría ser intelectual, inteligente... lo que daría por ser una persona capaz, que disfrutara del conocimiento.
Agh! A veces siento que no tengo remedio!! Qué bien que mañana podré llorarle a un psicólogo, así luego no me sentiré tan mal, cuando tenga que ir a hablar con la cerda Juliana; diga lo que me diga, creo que no me interesa. Nada me interesa, salvo escribir en los gatos azules y ducharme. Ni siquiera soy capaz de sentirme como algo "especial".
No pienso "creerme el cuento"; eso es de ilusos que no quieren aceptar cual sea su condición.

domingo, 15 de mayo de 2011

Escrito en una clase de prehistoria, año 2008

Y cuando finalmente se logra estimular a la viciada verga, es entonces cuando se ha de tomar el control. Como una especie de juego kinésico, te enfrentarás ante sensibilidades nunca antes conocidas, en que dejándote entrar conocerás el llenado de un vacío con potencial; a eso se le conoce como placer. Algunos se ruborizan cuando se menciona esta palabra, así como también la mentira de la verdad de "no querer probar cosas nuevas".
Primero analiza tus fronteras; marca los límites del espacio con colores vistosos en tu cabeza, identifica el tipo de seres vivos que nos acompañan; en este punto puedes darte el lujo de adoptar una posición mental prejuiciosa, con tal de no cometer un perjuicio a causa de un acto rápido pero no por eso menos traumante. Dirígete como puedas rápidamente a un espacio vacío, para evitar molestias por causa de agentes externos.
Ahora que están aquí, solos, da comienzo al juego lento de la estimulación sexual. Si tienes una verga al frente, bésala con tus manos, abrázala; si lo que deseas es, en cambio, una cholga marina, entonces has de tocar y masajear lentamente con tus dedos, hasta sentir que la excitación de ella se sale de su cuenca, y queda en tus dedos la evidencia de lo que conocemos todos como fluido vaginal. En esta parte he de recalcar que existe una diferencia mayor entre la excitación femenina y la masculina. Como ya he dicho, la cholga dejaría en tus dedos una especie de lubricante natural, un fluido que se identifica con el primer contacto de toda tu vida. EN CAMBIO, lo que le sucede a la verga es un paulatino pero rápido endurecimiento de ella, sin contar con muchos fluidos. Más vale que la verga esté muy estimulada; en decir, ha de cambiar totalmente de un estado flácido a la dureza más exquisita de todas...
Pero he de detenerme ya. No es para mi en estos momentos de mi vida, hablar del disfrute sexual.
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Lo que continuaba en el pequeño cuaderno rojo de química, no vale la pena ser publicado.
Cambiando de tema, con esta entrada número 34 doy por hecho que superaré con creces lo poco que fue publicado el pasado año 2010, que tiene un total de 34 entraditas. El año que más escribí fue el 2009, con 79 entradas.
No sé qué será aquéllo que me hace estar escribiendo más constantemente que antes, y poco me importa.
Ahora debo depilarme los bigotes para dejar de tener la boca tan asquerosa, peluda y con granos. O al menos quitarle los pelos, para que sepa un poco menos amarga.
Ha llegado la hora de que comience a comprender y asumir el camino que he escogido. Insisto en que deseo no ser patética; no le temo a la soledad: extraño y seguiré extrañando el sexo; a veces siento que necesito la compañía de Romeo.
EN fin, es cierto que no se puede asegurar la felicidad con un par de litros de alcohol de cualquier grado, ni con un par de porros de cogollo de té verde -por no decir cannabis-. Lo que sí podría asegurar el alcohol, es que será menos fácil sentirme sola. Con alcohol puedo conversar, convertirme en un humanoide sociable, que entretiene, que se pega y a veces es molesto. Oh, se puso a tomar, se pondrá como una LAPA. En cambio, los porros de cogollo me aseguran que pensaré y veré muchas cosas que en mi normalidad no percibo dentro de la conciencia. También me ha asegurado tener experiencias divertidas en cuanto a GarchaR.
No sé si fue la primera o la ultima, la segunda o la tercera; una vez luego de haber fumado intenté dejarme llevar por el rito del apareamiento que no pretende lograr su cometido, pero me dio miedo el pene de mi compañero, que me animaba a no temerle, a continuar para tener un buen,gran,apasionado rito. Simplemente NO pude hacerlo; más que ver el pene, lo tocaba y no sé qué porquerías se habrán dibujado en mi cabeza, que me sentí intimidada. Mi compañerote no comprendía el chiste tras las risitas, los jijiji burlescos que alejaban el momento de consumar el rito. Claro, él también había fumado y absorbió mi risa de tal modo que también se reía, a pesar de no saber qué mierda pasaba conmigo, que no quería dejar que me lo metiera porque prefería escabullir mi pelvis entre mis piernas al tanto que me reía jijiji,jajaja,jojojo,jujuju ¿de qué te ríes? ajajajja ¿qué pasa? jejejeje me da risa dime por qué te ríes.
me da miedo tu pico.
AAJAJjajaj
Entonces comprendió la razón, por lo que podía reírse con más ganas. A veces hace falta encontrar un motivo para dejarse llevar por la risa, más todavía cuando se trata de la risa-por-contagio. Pero eso no lo detuvo, pues entre medio de la chistosidad de mis miedos, intentaba saber más para poder encontrar algún modo de hacerme ceder ante la tula, y abrirle mis piernas. ¿Por qué te da miedo? Es muy grande, me va a romper la vagina. Pero Ñuñito, jajajja, siempre culeamos, ¿cómo te va a dar miedo ahora? JAJAJA NO SÉ, SÓLO SÉ QUE ME DA MIEDO AJAJAJA.
Así estuvimos media hora en tiempos de marihuana; en el tiempo real, deben haber pasado unos pocos minutos. Luego olvidé que su pene era grande y podría romperme la vagina, así que encontré nuevamente la excitación y el placer que trae el pico en la vagina.
Otras veces el té verde me ha ayudado a tener orgasmos tan grandes, que me he quedado dormida luego de haber estado tiritando, gimiendo y sudando en la misma posición en que alcancé el séptimo cielo -como le dicen en una revista electrónica para "ellas", al estilo cosmopolitan-; esos orgasmos son como mis amigos: pocos pero poderosos. Nunca los olvidaré, y espero que cuando se reactive mi vida sexual pueda volver a tener uno de esos gigantes electroshock en la vagina, que me hacen tan feliz.
A causa del alcohol me pongo cachonda pero no por eso alcanzo a tener grandesgigantesenormes orgasmos. La mayoría de las veces me limito a sentir mucho placer durante la penetración, lo cual es maravilloso a pesar de no llegar necesariamente al orgasmo. Francamente, no me importa mucho tener orgasmos cuando culeo. Cuando llegan, los disfruto y me hipnotizo, obviamente, pero si no tocó mi puerta no me importa, a menos que el compañero haya sido un total fiasco para el rito. Por lo general el sexo en sí me satisface. Tener ese contacto con otras pieles calientes, pasar la lengua y que me laman.........
Bueno, una cosa en este momento es segura: extraño el sexo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Odio

Por lo general, el ciberespacio nos permite tomar decisiones de las que luego nos podemos arrepentir, y hacer algo al respecto. Me gustaría que no fuera algo "general", sino un porcentaje perfecto. Es por culpa de la "generalidad" que ahora no sé cómo dejar de seguir el blog de mi ex. Lo he intentado TODO, y claramente no me funciona. En vez de eso, debo contentarme con leer en mi escritorio su ultima entrada, nada más un alegato en contra del "amor". Quizás una indirecta para mi persona, o, más probable, para otra que ignoro. De todos modos no es de mi incumbencia y desearía no haber leído semejante párrafo ínfimo de odio eterno, pero el PUTO INTERNET prácticamente me obligó a hacerlo.
¿Qué puedo hacer para no ver esas cosas accidentales? Empiezo a creer que será imposible quitarlo para siempre de mi vida, a menos que elimine mi blog o la cuenta que lo empezó a seguir, cosa que NO HARÉ porque -por la mierda- es mi cuenta de google la que lo sigue.
Me desagrada al punto de vomitar lo que acaba de suceder. Sigo sin entender por qué tengo que enterarme de sus porquerías de pensamiento con respecto al "amor"; es comprensible que me sienta aludida por su odio eterno -o lo que sea- ya que hace algunos meses yo era la razón de ese amor... o al menos eso creo.
Bien, espero mañana haberlo olvidado. Detesto que me piquen las pocas neuronas que tengo con temas tan irrelevantes como lo que pueda pensar mi ex al respecto de todo.
Odio:
-la antropología
-el internet
-las relaciones de pareja disfuncionales como ñp y jz
-las pulgas
-los mosquitos
-el exceso de tejido adiposo en mi cuerpo
-la ansiedad
-comer sin hambre
-etcéteras.
De todos modos debo añadir que espero que su entradita en su blog lo ayude a dejar de entrometerse en mi vida. También que no me sorprende que alguien que defendía tanto un "sentimiento tan noble como el amor" ahora se de vuelta la chaqueta, como dicen. Me imagino que el 90% de la población mundial es chaquetera, y ahora que veo a mi ex con "ojos que no brillan por el amor", es bastante obvio que él no sea del 10% de la población mundial especial que mantiene su integridad. No lo culpo. Yo también soy una chaquetera, pero a diferencia de él, no me creo perfecta ni me entrometo en la vida de los demás.
Adios.

domingo, 8 de mayo de 2011

Magia e infecciones

Me pregunto si alguna vez mis vértebras acabarán por consumir la piel que las cubre, quedando sus hermosas apófisis espinosas -bifurcadas y no bifurcadas- a la vista de todo aquél que observe mi columna. Mi espalda es, en estos momentos, una molestia; por lo tanto, me he preguntado también si es que alguna vez podré utilizar la magia de la que me jacto todos los días para arreglarla.
Sería un planeta maravilloso si la magia realmente pudiera infectar le mente de otras personas; hacer que alguien me amara de verdad es la hazaña de mi vida. La vez que creí haber estado con el amor de mi vida, con la persona correcta y perfecta para mi, descubrí por los palos con espinas enterrados en mi espalda... que estaba en el lado incorrecto de la solución al problema del "amor". Hoy veo una solución, una salida inesperada, DESESPERADA, para finalmente conseguir el amor de verdad.
La magia me ayudará a convencer a este nuevo amor que yo soy la persona indicada, la persona a respetar, a estar a su lado en las buenas y en las malas -y viceversa-, con tal de extraer y entregar la felicidad y cariño que toda mi vida he necesitado, volviéndome la falta de ella en una de esas personas inseguras que por agradar a otros toma decisiones estúpidas, lo cual me frustra y me convierte en un infeliz. Era obvio que la primera persona que me mostrase algo de respeto y cariño me haría abrir mi corazón, mis entrañas y mi paquete corporal completo. El asunto es que luego me enterraron con vida.
Es una posibilidad que la magia no funcione, o que la infección no se vea dirigida hacia mi, sino hacia otra persona. Para eso he elaborado un plan B: vivir sin amor. Si no puedo obtener a esa persona que tanto desean mis reconstruidas entrañas -antes enterradas en un pantano, escapando de caimanes y anacondas para regresar a mi-, será tan simple como recurrir a uno de los grandes errores de la humanidad: el celibato. Claro que cuando es el resultado de una opción personal no me parece que sea un error, sino más bien un plan B que exige una fuerza de voluntad enorme, falsa desde todos sus ángulos; una fuerza de voluntad que no poseo ni me interesa poseer. Sin embargo, la idea en sí es buena, pues cumpliría con su deber de convertirme en una persona alejada de las relaciones humanas que gustan de invocar contacto entre epidermis de todo tipo, hasta realizar el rito de la procreación, mejor conocido como fornicar.
Me gusta fornicar... A veces me encuentro extrañando tanto el rito que cualquiera de mis manos útiles se acerca a mis genitales para acariciarlos, con tal de revivir sensaciones exquisitas de placer sexual; mejor que comer, mejor que cagar, mejor que expulsar flatulencias, gases hediondos y molestos. Claro que a veces he intentado llegar a convertir una simple masturbación en un orgasmo de lo más memorable, ¡y simplemente no me resulta!
... Plan C: acostarme en el pasto hasta fusionarme con las plantas, para así llevar a cabo la revolución de las plantas.

PD: odio el amor.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Romeo, Romeo! Dónde estás, que no te veo?

Te extraño tanto, querido, amado, mejor amigo, hijo: Romeo.
Anoche, no como muchas otras, me visitaste. Estabas ensangrentado, enfermo y muy pequeño. Debes haber medido lo mismo que una coca-cola de 500 cc en botella. Curiosamente tenías la capacidad de cambiar el color de tu pelaje. Al principio estabas negro, y creí que te había golpeado una ola de petróleo. A medida que avanzaba el lavado en el lava manos de un baño misterioso, te volviste tortuga, como la Lulú. Tuviste que ser tricolor para regresar a tu forma original, con el blanco sobre el negro, o el poco negro sobre blanco. ¿Por qué estabas tan triste? ¿Por qué llorabas y sangrabas tanto? Mi corazón se rompió una vez más; no podía ser completamente feliz a pesar de descubrir que todo había sido un error, que seguías con vida; fue solo un accidente que no te impidió regresar a casa. Como siempre, te escuché llorando en mi ventana. Era una mañana soleada y entraste, como dije anteriormente, negro. Eras un gato negro.
Espero que estés bien, donde sea que te encuentres. También espero que la próxima vez que nos encontremos, estés feliz y no triste, como anoche.