viernes, 29 de julio de 2011

Es de madrugada como otras veces, pero no es lo mismo. No sé si sea blogger, el internet en general o el computador, pero esta mierda está escribiendo lentísimo, lo que me recuerda el tarro que usaba antes de tener a Kakarotto. Me enferma sentir que la lentitud de la escritura me quita las ganas de escribir, así que iré a word.
Ya vuelvo.

Bien, aquí se escribe con normalidad.
Hoy quería dejar constancia en mi blog de que hice ejercicio y no tengo el sueño necesario como para apagar el computador. Seguiría jugando FFVIII si no fuera porque lo cerré al haber perdido en un juego de cartas a los personajes Zell y Quistis; si grabara luego de tal atrocidad, se arruinaría todo mi juego, aunque es cierto que nunca he podido completar la colección de cartas. Pero para eso está el querido internet: para buscar lo que no sé. Así que, tal y como lo hice con las respuestas de las pruebas para subir de rango Seed, buscaré “colección de cartas FFVIII”, y seguro algún putito/a muy ocioso/a –al menos muchísimo más que yo- habrá publicado en su mega-ociosa-página-web cómo completar la colección; es decir, quién tiene tal carta de tal G.F. o personaje puto.
Sé que soy una persona penca por escribir sobre un juego en vez de lo estudiosa que soy. Casi no he estudiado, así que me asusta más que el ojete que un día que podría ser mañana dijeran “el lunes hay clases”. Francamente, creo que me daría depresión por la irresponsabilidad de estar todo este tiempo haciendo NADA. LA vez que pude estudiar pasé todas las diapositivas, es cierto, pero si me preguntan qué recuerdo de eso… pues es probable que cambie el tema de conversación, o siga que no me acuerdo ni pico de lo que escribí y leí esa vez. Además que es un ramo ASQUEROSO, o sea que es muy antropológico. En cambio, cuando estudio morfología –que igual es una mierda- voy  más lentamente y me preocupo de aprender que sea unas cuantas cosas. Porque el ramo es más difícil, y porque al menos me parece un 5% más interesante que el resto de las materias.
Me APESTA hablar o escribir sobre la universidad, pero es mejor que lo haga para recordar que la weá existe, y que si estoy en mi casa como una babosa hermitaña en la cama, es porque hay una lucha que pretende precisamente mejorar la educación, que concierne a la universidad. No pienso que la “universidad” sea una mierda, pienso que la ANTROPOLOGÍA es una mierda, pero ya decidí terminar la carrera así que intentaré esforzarme un poco más y ponerme a estudiar lo antes posible. Mañana debo estar a las 5 en la casa de mi amada JIME (L), y antes debo aprender a cocinar la hermosa y querida/amada/engordante LASAGNA con mi profesora JAVIS. Podría poner la alarma para levantarme temprano, y así leer un tanto de morfología. O bien podría leer ahora para que me de sueño. Sí, eso haré. Es más productivo que escribir sobre mí en mi blog/diario-público-cibernético.
Lo que me gusta de tener un diario-público-cibernético, es que donde sea que esté, si es que tengo internet, puedo verlo, puedo publicar, modificarlo, etcétera. Y si no, de lo que tenga escrito en una hoja puedo transcribirlo otro día y publicarlo después.
Bueno, mejor leeré morfología.
Buenas madrugadas!

domingo, 10 de julio de 2011

Nada hoy por la mañana

Muchas veces a la semana me encuentro mirando este espacio de "creación de entradas". Siempre está vacío, y permanece de ese modo hasta que lo cierro, cuando termino de aceptar que no puedo escribir. No se me ocurren ideas, se esfumó lo poco que tenía de vocabulario, soy hermitaña así que no tengo anécdotas nuevas para contar, y tampoco están las ganas de escribir sobre el pasado, o de recordar alguna cosa graciosa de alguna vez.
Lo cierto es que no me molesta este período de reposo en casa; me hacía falta hacer esto de tener poca comunicación con prácticamente todos los compañeros, no ir a la u, no salir tanto a tomar y estar media ebria. La otra noche me embriagué, pero estaba en mi casa así que antes de ponerme más estúpida, me pude venir a dar vueltas en la cama.
La otra noche me quedé dormida intentando masturbarme. Creo que gracias a eso dormí tan bien y no recordé haber tenido algún sueño de mierda que me despertara a la hora y media de haberme dormido, como me pasó anoche, que tenía una pesadilla sobre un manicomio. Tuve que despertar y leer algo que me hiciera olvidar a ese loco, para poder continuar con el descanso. Eran las 0445.
La otra noche fumé marihuana para pintar volada, y fue toda una experiencia. Fue la segunda vez en mi vida que me atreví a fumar sola, y lo hice sólo porque quería probar eso de pintar flotando.
Hoy desperté como a las 12 y algo, menos de media hora atrás porque son las 1233. Me duele un poco el cuerpo, así que me volví a acostar pero con mi bandeja para notebook y mi computador encima de mis muslos estirados y la ropa de cama. Tengo sueño, también un poco de indiferencia/pena y dolor de cabeza. Veré si Tchaikovsky me ayuda.

lunes, 4 de julio de 2011

Invierno, odioso invierno

Me siento como una weona impaciente, nerviosa, ansiosa. Al parecer se me quitó la inapetencia pero de todos modos deseo que el tiempo vaya un poquitín más rápido; ¿por qué? Pico idea, NO SÉ.
Alguna vez en la vida hablé de la esperanza, de que es tan importante mantenerla siempre. Ahora pienso que a veces se transforma en una ilusión que nos mantiene puestos en un mundo imaginario que es un poco mejor que la realidad objetiva que perciben los demás. Pero qué me importa lo que vean los demás, si al final es mi realidad la que estoy viviendo, y me hace feliz tener esperanzas, ser optimista, alejarme un poco de lo malvado, del pesimismo. Así se pasa mucho mejor, debo decirlo. 
La otra noche Jorge me preguntó ¿por qué te gusta la marihuana? Contesté porque me quita la depresión, la inapetencia; me hace feliz. Claro, me cago de la risa o me pego como chicle en una ventana, y lo mejor de todo es que cuando se quita el efecto sigo sintiéndome bien, a menos que me suceda algo desagradable.
Pocas cosas desagradables me han sucedido ultimamente. En realidad, ninguna que pueda recordar en este momento. 
Lo que más veo son las flores, el sol, el verde, el azul. Me gusta la primavera, ¡cómo te espero, primavera! El invierno no es para mí, la falta de sol me preocupa, me vuelve más débil, tengo menos ganas de salir y hacer nada, de pasear, observar y quizás pensar en cualquier cosa que esté mirando. Con mis percepciones retorcidas a veces la paso bien, aunque es fome cuando no tengo con quién compartirlas, de modo que pueda darme cuenta de que estoy teniendo percepciones retorcidas o, dicho de otro modo, poco convencionales.
Primavera, ven pronto, por favor.
Siento que falta tanto para septiembre, y a la vez tan poco. Queda tan solo julio y agosto, ¡nada más! Que pasen estos 2 meses de clima desagradable y podré respirar una vez más el hermoso aire de la primavera, que a algunas personas que amo les da alergia (como mi Jime, ¡que además cumple años ahora en julio!).
Ahora me pregunto si es que mi falta de paciencia y mis ansias se deben a que deseo mucho que llegue la primavera...
¿o me estaré mintiendo?
En fin, lo mejor por el momento es disfrutar el invierno. Total, todavía no logro adelantar el tiempo...