miércoles, 10 de agosto de 2011

Hilo dental

Ayer por la noche usé HILO DENTAL para limpiar mejor mi boca. Haberle recordado a mi madre que comprara esta útil herramienta de limpieza ha sido una de mis buenas decisiones de la semana pasada, ya que de otro modo no habría descubierto que tenía un pedazo de planta-musgosa entre mi incisivo lateral y mi premolar, que supongo nació de una rara espontaneidad, pues me lavo todos los días los dientes.
Hoy noche no he usado hilo dental, y me pregunto ¿qué sería de ese pedazo de planta-musgosa si no la hubiese arrancado de entre mis piezas dentales? ¿Acaso habría continuado creciendo para convertirse en una planta que me entregaría poderes sobrenaturales diversos, pertenecientes a todas las plantas del sector geográfico en que me encontrase? ¿O sea que si estuviera rodeada de plantas venenosas yo podría ser venenosa? ¿O simplemente se habría afirmado de mis encías y hubiese tenido que someterlas a cirugía? Algo me dice que la primera opción es la más probable; de otra manera hoy no me estaría preguntando esto.
Y con respecto al tema del momento: movilizaciones; debo decir que fui a la marcha con la Pines y la Jimes. Aunque llegamos un poco tarde logramos apreciar la lluvia y la cantidad de humanoides que decidieron asistir a la protesta, para luego ir cada una a buscar un trozo de comida del basurero más cercano. Pero a la Pines se le ocurrió que era mejor que nos fuéramos a comer a la casa, así que eso hicimos, y no pude quedarme a ver los destrozos (porque claramente preferí venir a la casa a comer, antes que recoger la comida del basurero con tal de poder observar un rato el campo de batalla).
Cambiando a otro tema menos importante y que nunca será del momento de nadie (solo  MIO), te cuento que me encontraba mirando carteras en ebay cuando me toqué con mi mano derecha un pómulo; grande fue mi sorpresa al observar una cantidad moderada de sangre en mi dedo, así que fui al baño a mirarme al espejo. Sí, tenía sangre explotando de un punto rojo que tenía en el pómulo hace unos días (¿o semanas?), pensé que era raro así que interrumpí la serie de la Pines para preguntarle acaso era normal lo que me sucedía. Me dijo que no sabía y que me apretara para que dejara de sangrar. Me lavaba en el baño, pero la sangre insistía, así que preferí limpiar con papel higiénico (mejor conocido como confort) y apretar. Los resultados fueron: todavía tengo un puntito rojo en el pómulo, pero ha dejado de sangrar.
Otra cosa más importante es que he descubierto la trilogía de Prince of Persia. Voy en la primera entrega (sands of time) y creo que ya no amo tanto a Kratos; el príncipe lo está desplazando y me cuesta creerlo. Había jurado que God of War era lo mejor… y ahora me encuentro atrapada en un juego que me daré vuelta al tercer día.
En unos momentos tocaré La Foca Feliz en mi tonalidad de Fa mayor, luego leeré Hollywood hasta que me den ganas de dormir.

1 comentario:

Jimes dijo...

Es cuático cuando uno no se ha pasado el hilo dental durante un tiempo, te encontrai con weás de lo más asquerosas. Pero igual me da lata pasarme el hilo todos los días jauja (chancha).
Pero mañana nos tenemos que pasar la weá porque comeremos CHATARRA *baba.

Te quiero Ñuño, eres una Rich en mi corazón (L).