viernes, 28 de octubre de 2011

Gusano pulpo o gusano lenguado

Milly odiando
Siempre preparada para lo peor, cuando llegan las buenas noticias se confunde y le cuesta aceptarlo, al contrario de los demás mortales, para quienes los buenos asuntos significan felicidad y sonrisas. Está este otro tipo de personas a las cuales les cuesta un poco más "creerse el cuento". A estas personas me gusta llamarlas "gusanos", porque se desenvuelven lentamente a lo largo de sus vidas; son pequeños, blandos. No todos tienen una forma alargada, por lo que en ese punto difiero de @Wikipedia, así como también difiero de que se trate de una "persona sin escrúpulos". Un gusano, a mi parecer, es alguien inconsciente de su gran bioplasticidad psicológica, la cual influye de algún modo en su respectivo fenotipo. Así, tratamos al mismo tiempo con un "tipo pulpo", o "camaleón", pues bien sabemos que estos tienen la capacidad de cambiar de colores. Estas personas gusano también cambian de colores (metafóricamente hablando), según sea su estado de ánimo y el grado de confianza en el ambiente externo. Entiéndase por "ambiente externo", más que la seguridad de un techo, la seguridad psicológica en cuanto al buen o mal entendimiento con el resto de los humanos, sean ellos otros gusanos o no.
Bien, no está de más decir que NO todos los gusanos tienen la capacidad del pulpo o camaleón, pues no todos reflejan en su fenotipo respectivo a un momento dado (o mejor dicho, expresiones) aquéllo que realmente siente. Estos, en cambio, están dotados por un talento innato para esconder sus reales sentimientos, su real estado-humano-del-momento. Por ende, me alegra decir que estos gusanos poseen el don de la "avestruz", o un "lenguado", que se esconden. Esto es un tipo distinto de mimetismo, pues si bien la razón por la cual los pulpos y los camaleones cambian de colores para mimetizarse, lo hacen también con el motivo de apareamiento. En cambio, un lenguado no posee este tipo de mimetismo, pues depende de su color y la arena o fango que lo tenga más o menos cubierto. Sin embargo, su adaptación es sorprendente, pues su ojo izquierdo migra al lado derecho del pez, para que pueda estar escondido en posición horizontal, sobre o bajo la arena, sin que deba tener un ojo cerrado o cubierto de arena.
En conclusión, hay  2 tipos de personas gusano: gusano pulpo, y gusano lenguado.
¿Cuál eres tú?



¡Por supuesto que estoy de acuerdo contigo! Lo de arriba no es más que un 2% de la estupidez existente para clasificar humanos, así que no lo pesques.
No tengo foto ni de pulpo ni de lenguado, así que dejaré una de la Milly, que llora suplicante en la cocina, por algo de pescado enlatado, mejor conocido como atún. A ella le tocaba una parte del jugo, pero la tanque/Griden se lo devoró. No sabe compartir, y por eso merece mi castigo: no le hablaré por el resto del día, ni la mimaré ni le daré mis atenciones.

miércoles, 26 de octubre de 2011

casi 90 días con miedo

Leonidas, temeroso
Hoy vi 3 películas cuando me absorbió la gran-tele-ashe-dé.
La primera: el Solista, con mi siempre favorito Robert Downey Jr, a quien espero conocer en el Comic-Con 2012. La segunda: Donde están los monstruos, o algo así, de un niño Max con sus amigos grandes, peludos y caprichosos. La tercera: 500 días con Summer.
Me apesta este post porque el Solista es una buena película, y 500 días con ojitos azules NO, pero como fue la última que vi, me dejó con una sensación de "amor o no amor" muy desagradable en el cuerpo. Porque no podía sentirme más identificada con Tom, mejor conocido como Arthur de Inception. Especialmente en esa escena en que veía a "su chica" mostrándole a una amiga su anillo de compromiso en una fiesta en su casa. Claro, él salió corriendo y el mundo desapareció. Me sentí en su pellejo; pude recordar lo que es esa sensación de haber perdido a "esa" persona, como cuando estaba en la micro y desaparecieron el suelo, los asientos, y mi cuerpo cayó al asfalto y se enredó con las ruedas. Fue lo que sentí cuando todo a mi alrededor se hizo pedazos, cuando todo desapareció y me encontré sola en la oscuridad y la depresión.
Estuve todo el tiempo anterior a eso deprimida. Luego se me pasó y reapareció él en mi vida.
¿Entonces qué hice? Le di la oportunidad que me pidió; al principio me negué, era terrible y no podía volver a aceptarlo en mi vida. Finalmente cedí, porque mi piel y mi cuerpo todavía no lo habían dejado ir.
Me pregunté luego de ver la película, ¿qué hubiera hecho Tom si ella hubiese querido volver con él? Seguramente habría querido volver con ella para nunca más dejarla ir.
¿Es algo que estoy haciendo yo? ¿Me sentí tan mal, tan perdida, tan desconsolada y deprimida, que a la primera oportunidad de volver a ser feliz, de volver a sentir que lo tengo todo, que sólo unas pocas cosas logran destruirme, la acepté, ignorando todos esos pensamientos de no-volver-con-él que me habían ayudado a sentir que superaba tan mal momento? Ahora que mis sentimientos hacia él se reconstruyen, lo están haciendo con más fuerza que antes, y sí, estoy preocupada y me desahogo en el blog, porque si él comienza a sentir que ya no es lo mismo, o simplemente cae en que en realidad no me ama, ¿qué será de mi? ¿Qué será de mi, ahora que estoy enredándome nuevamente con tanta pasión?
¿Cómo describiría mi presente si no le hubiese dado otra oportunidad?
Ergo, ¿será que lo quiero tanto, que me da tanto miedo perderlo, que lo terminaré aburriendo/ahogando con tanto sentimentalismo? ¿Con tanto celo? ¿Puede alguien aburrirse de que le entreguen tanto cariño, de ser tan importante para otra persona?
Rechapos, estoy tan confundida. A veces tengo tanto miedo que pienso que lo mejor sería alejarme de él para siempre, pero cuando estoy con él, cuando lo siento conmigo aunque no estemos en un mismo espacio físico, el miedo desaparece.
Pero hoy mi miedo es distinto al de otras veces; antes temía que él me dejara por otra, o que me fuera infiel. Ahora temo quererlo tanto porque cuando todo se acabe...

Lo peor es saberlo con anticipación.

lunes, 24 de octubre de 2011

Nada

Quiero aprender a retratar personas.
Aunque me gustan mucho más los animales en general.
Descubrí que me desagrada mucho la política.
Cuando pienso en una aventura, no me imagino entre otros humanos; me imagino entre la naturaleza.
Intentando superar mis miedos, mis claustrofobia, mi bichofobia...
De todos modos hay humanos que amo, y a ellos me gustaría invitarlos, si tuviera la oportunidad, a la aventura.
Para que no sea sólo una aventura para mí, sino para todos por igual.
Es difícil el trabajo en equipo cuando recién comienza, pero creo que entre todos funcionaría más rápido que en otros grupos.
No es fácil que me lleve bien con alguien, pero estoy dispuesta a conocer a algún "nuevo amigo" o lo que sea.
Pero, me observo algunas veces, y me encuentro demasiado tímida como para lograrlo.
Tímida y miedosa.
Las personas me dan miedo.
El resto de los mamíferos no me dan miedo.
No confío en alguien que sea capaz de lastimar a un animal.
Sí puedo confiar en un animal que le haga daño a una persona.
Porque entre todos nos hemos encargado de destruir muchas especies.
Me gustan las armas, lo cual es raro.
No para ser homicida, sino para defenderme.
Nunca he necesitado un arma.
Nunca he utilizado un arma.
Me gustan las armas y no sé por qué; no sería capaz de matar ni a un humano ni a un animal.
Pero sí a las arañas y las moscas y los mosquitos.
Y tengo ganas de escribir en mi blog más seguido.

sábado, 1 de octubre de 2011

¡De ferias medievales nada sé!

Lucha medieval
Hola, Querido Pedazo de carne cruda del cibermundo.
Hoy te quiero contar sobre mí -POR SUPUESTO- y la Bobina -OBVIAMENTE-, ya que nos dimos el tremendo esfuerzo de caminar unas pocas cuadras para tener una notable asistencia a lo que se conoce como "Feria Medieval". Puedo decir que nos alejamos de lo cotidiano al explorar ese mundo tan especial, creado por todos aquellos fans de lo medieval, ya sea las vestimentas, las armas, o la magia de las brujas, hechiceros, dragones y todo eso de los cuentos de Tolkien, o lo que sea.
Había un escenario frente a la laguna; el tiempo que estuvimos paseando no se escuchó algún recital, pues los músicos nunca le dedicaron una canción al público, salvo un "solo" improvisado de alguna weá metalera que no conozco.
Por otra parte, había gente peleando con espadas de madera, otros con espadas grandes-acolchadas-medias-plásticas-con-aluminio, otros con escudos. Lo de los escudos se trataba de empujones. Había un guerrero contra un fraile, y la primera vez ganó el fraile. Luego el otro se picó y lo empujó con más fuerza. Ganó.
También había arcos y flechas con plumas para dispararle al globo naranjo que colgaba de un cuadrado de paja amarilla -muy medieval, por cierto-. Los arcos eran bastante grandes, así que arruinaron un poco mi errónea percepción de Robin Hood, con su arco-tamaño-perfecto-para-su-cuerpo... a menos que Robin Hood fuera un gigante y por eso el arco se veía de meno tamaño entre sus manos.
En el pasto había una ballesta. Esa me gustó más que todas las otras armas, porque era como las de las películas -no puedo decir que era como la del museo, porque nunca he ido a un estúpido museo medieval europeo-. Le saqué una foto pero quedó demasiado penca como para ser publicada junto a este post -aunque este post ya es bastante penca-.
Otra cosa que llamó nuestra atención, fueron las peleas entre 2 bandos medievales, de los cuales un 98% eran hombres, pues vimos solo 2 mujeres que participaron en una ocasión. Entonces tuvimos ambas la visión de que todos esos muchachos, muy jóvenes de espíritu, esperaban esta feria para tener la oportunidad de juntarse todos a combatir sobre el pasto, en un lugar público como la gran plaza frente a la municipalidad de San Pedro de la Paz, sin ser discriminados por su comportamiento tan infantil. Eran, realmente, como niños; no estoy exagerando, porque en un momento noté la comezón psicológica de los cabros chicos, cuando uno tocó al otro y no se tiró al suelo -o sea, no quiso morir- y el otro le dijo como 3 veces "OYE, TE TOQUÉ; OYE, TE TOQUÉ", exigiéndole que muriera para que hubiera una baja más en el bando contrario. No es que los esté criticando, es sólo que de repente me pareció que yo podría disfrutar de algo así en estado de ebriedad, o filmando una película, o en una obra de teatro. El público los apludió y observó con risas y emoción las batallas. Yo prácticamente no las vi porque me dedicaba a sacar fotos de mierda por tener el sol al frente -sí, qué tonta, y qué pajera fui al no moverme al otro lado-. De todos modos, les dedico un aplauso.
Sr. Gaitero
Durante y luego de las batallas medievales, un caballero vestido de algo medieval -supongo- tocaba su gaita con un fondo de CD; de modo que cuando las batallas terminaron, el público fue hacia él para observarlo.
Otra cosa que me llamó BASTANTE la atención, fue la presencia de nada más y nada menos que HARRY POTTER; SÍ, AMIGUITOS, ERA HARRY POTTER. Con su traje de la película, la bufanda rojo con amarillo anaranjado -no sé qué puto color es, en realidad-, su varita mágica y sus lentes... y su pelo rubio. ¡¿Pero qué importa si era rubio o no?! El punto es: ¡¿¡¿¡¿QUÉ MIERDA TIENE QUE VER HARRY POTTER CON LO MEDIEVAL?!?!?!?!? Estoy tan curiosa al respecto, que me desagradó la presencia, al no poder comprender ni entender nada de nada por los 2 ó 3 puestos que Harry Potter tenía en una feria MEDIEVAL, no MÁGICA... y ahora que lo recuerdo, también había un puesto de magia, y otro otaku ¡¿Por qué?!
Bueno, no me importa lo suficiente.
Mi conclusión negativa sobre la feria medieval, es que la cerveza artesanal hidrató por su ausencia -lo cual es objetivamente bueno-, y que no comprendí la presencia de ciertos puestos. Pero, por lo demás, entre los fanáticos de una época inexistente en nuestro continente se entienden.

Ahora debemos ir a cocinar sándwiches de lomito. ¡Comida, allá voy!