sábado, 24 de diciembre de 2011

Ebriedad

Anoche fue el cumpleaños número 80 de mi nonno. La pasé bien, pero se me ocurrió tomar mucho whisky y además fumar marihuana. Fue un gran error porque la cabeza me dio tantas vueltas que mi unica solución fue tirarme en la cama de mi primito Tomás, quedarme profundamente dormida y vomitar sin siquiera haberme dado cuenta. Y qué peligroso es eso; por un momento creí haberlo soñado, pero al mirar abajo pude ver la realidad de mi vómito morado con pedazos de ciruela y carne. Mmmmm!
El olor y el calor; el dolor de cabeza y la deshidratación, hicieron que me levantara y limpiase mi porquería de vómito. No fue algo muy desagradable, aunque recuerdo no haber respirado -casi- para no sentir el olor y vomitar de nuevo. Desperté temprano.
Luego de arreglar mi cochinada, vine a la casa grande de los Peralta, y estaba la Javis despierta. Nos quedamos conversando acostadas, luego desayunamos, ella se puso a dormir. Unos segundos antes de que sonara mi teléfono -J.Z.- mi estómago se revolvió tanto que creí que explotaría mi apéndice. Menos mal que no fue así, o ahora estaría hospitalizada, y eso sería muy desagradable porque tengo que volver mañana a Concepción. Así que hablé con mi enamorado, de nuevo, porque antes cuando me había levantado lo llamé para contarle que estaba triste por haber vomitado y ser una ebria de mierda. Me aconsejó que durmiera para que se fuera la resaca.
Intenté hacerle caso. Me acosté en todas partes para poder dormir, pero no lo pude lograr. Y mientras los viejos estaban en el supermercado, me acosté con la Amanda a ver tele, luego llegaron mis hermanas, la Pina se fue a estudiar -algo que también debiera hacer-, la Javis se quedó dormida, la Amanda se fue a bañar en la piscina. Mientras veía mi pobre angelito 2 -y qué fome se pone cuando empieza el golpeteo contra los bad guys- no pude dormir.
Llegaron los viejos, almorzamos un ceviche muy bueno con unos cosos con palmitos y queso, ÑAM, empecé a tomar mucha coca-cola y renací.
Todavía siento los malestares del alcohol, pero ya es de lo más soportable. Porque incluso me entró hambre.
Por último, quiero desearle una feliz navidad a quien lea esta entrada, y agregar que extraño mucho a J.Z. y me lo quiero violar cuanto antes.
Cambio y fuera.
Luego editaré con una foto de este fin de semana.

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