jueves, 12 de abril de 2012

Lo sé

Anoche lo supe.
Hoy desperté, y seguía sabiéndolo.
Leí, así que lo olvidé.
Jugué, y seguía olvidado.
Me levanté, y lo recordé.
Me duché y lo seguía sabiendo.
Improvisé en la ducha, al respecto de lo que supe.
Hablé sola en mi pieza, sobre eso.

Ahora estoy sentada, sabiéndolo.
Integrándolo.
Aceptándolo.

En fin, hay cosas peores.

1 comentario:

Jorge dijo...

Hermosa descripción de un estado horrible. Que bueno que termina con la frase que termina.