martes, 8 de mayo de 2012

Mierda


Me impresiona la flexibilidad del cuerpo humano; sobretodo cuando se trata de la cabeza. Me impresiona lo frágil que es la mente. Una simple imaginación es capaz de motivar mis más decadentes sentimientos, los cuales hacen reaccionar todo mi cuerpo. Es que mis células están obligadas a obedecer lo que sea que mi mente imagine.
Me siento pésimo. Como inflada de estupidez, de culpabilidad, de vergüenza, de ofensas, de decadencia, de ser denigrante, vaga, imbécil, insensata, estúpida, poco intelectual, poco shuperloca, fea, horrenda, hinchada, inflada. Estoy inflada de malos sentimientos y de comida, de leche con chocapic que me hace desear vomitar porque me dejó mareada de tanto que comí. Y como sin necesitarlo, porque soy una cerda e intento tapar esos malos sentimientos con comida, aunque luego solo logro sentirme PEOR.
La otra tarde alucinaba y veía muchos colores que se movían como los tentáculos de un pulpo. Luego cambiaron a ojos, muchos muchos ojos, todos moviéndose constantemente, unos más grandes que otros. Para luego pasar a formar parte de la cara de muchas muchas personas, todas diferentes, en distintas posiciones. ¿Quiénes eran esos imbéciles? ¿Acaso los conoceré cuando muera?
En estos momentos sólo sé que estoy condenada a ser siempre una imbécil problemática. Que le da importancia a otros imbéciles problemáticos que ni siquiera se preocupan de mi existencia, lo cual me convierte en, además de lo anterior, patética.

Hace tiempo que no lloraba.

1 comentario:

Jorge dijo...

La parte buena es que la imaginación siempre alcanza para cosas mejores, los malviajes y sensasiones de mierda pueden pasar si queremos. Yo sé que tu quieres y puedes, porque eres una Ñuño bacán. No eres patética, eres sensible y aunque sea una paja muchas veces, es una weá tremendamente valorable. Te quiero Ñ, nos vemos en hora y media :3