domingo, 5 de agosto de 2012

Diálogo

-Hay momentos en los que te miro y no sé lo que piensas, ni lo que sientes. Me gustaría preguntarte, pero me arrepiento cuando separo los labios y tomo el aire necesario para producir vibración en mis cuerdas vocales. Ahora siento vergüenza por lo que digo, pero lo sentí necesario.
-Siento un vacío en mi interior. Pienso cuánto me gustaría volver a empezar; dejar todo atrás sin dificultades... de un momento a otro, como si fuera un sueño eterno. Pienso que no es así, y que empezar de cero es tan difícil que llega a parecer imposible. Siento frustración, pena, y nada de inspiración ni motivación para continuar. Siento y pienso que si intento volver a empezar fracasaré en el último minuto, cuando finalmente estás por terminar el proceso; cuando tuviera una excelente compatibilidad con mi vida nueva. Así es que busco el mejor camino en mi actualidad, conformándome con seguir estando en este lugar, en esta posición, con estas personas, para no tener que pasar por el difícil proceso de adecuarse a una nueva vida. Pero, en definitiva, lo que siento es un vacío, porque lo que pienso es que lo que más deseo en mi interior es volver a empezar.
-Quizás lo que haga falta, para no verlo de ese modo tan difícil, sea mirarlo desde otra perspectiva, en que no sientas que estás comenzando de nuevo, sino que estás dando un vuelco a tu vida, sin que por eso tengas que dejarla. Siempre habrá gente y cosas por conservar, que nunca se irán por más que creas que tienes una nueva vida. Aceptarlo de antemano de ese modo, quizás te facilite las cosas. Te recomiendo que lo intentes, que pongas tu cuerpo y espíritu en marcha por aquéllo que en verdad deseas. Y si no te resulta, entonces no será el momento, pero lo dudo. Te resultará, no fracasarás.

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