jueves, 25 de octubre de 2012

cambios extraños que hay en mí, caaaambiooos

Finalmente llega el momento en que nos sentimos completamente indiferentes ante "el proceso" que tanto deseábamos no vivir. Tenía que ser así. Una vez que se conoce más o menos cómo se vendrá, se tienen expectativas. Al principio pensaba que sería una porquería de mierda, pero la verdad es que estoy tranquila y prácticamente nada me perturba, aparte de la violencia de las FF.EE.
Se extraña el sexo. Que te abracen mientras duermes. Que te besuqueen el cuello, los pezones, las nalgas. Se extraña el cariño. Pero sé que ese cariño está transformado y ya no volverá, así que lo extraño como cuando uno sabe que ha perdido algo para siempre. No creo que esto pueda volver a suceder, así es que a veces, cuando extraño esos lindos momentos, les hago un funeral en mi cabeza.
Es distinto extrañar sin sentir pena. El 2011 extrañé sintiendo pena todo el tiempo. Hoy extraño sintiendo plenitud.
Mientras duermo mis pies se ponen bajo el gatito, porque les da frío. El gatito chiquitito es muy dócil, así que no se mueve y sigue durmiendo.