lunes, 8 de octubre de 2012

Toñi de cumple

Dejé el anillo en la mesa. Lo dejé atrás, para siempre, deseando que encontrara un nuevo dedo. Gracias a la buena fortuna, mi madre se lo quedó.
Dejé igualmente atrás los condones, sólo que no los puse sobre la mesa. Regalé uno a una amiga, pero me lo devolvió. Así es que volvieron, los 2 que quedan, a mi tocador-portátil-semi-profesional.
No he podido dejar atrás a los gatitos, los cachorritos de bulldog inglés que me acosan con su ternura y pelo aterciopelado, en sueños donde me entero de que en la Laguna Grande, que en realidad es una fosa séptica con palos abandonados de una empresa forestal, alguien perdió a su perra premiada. Me apresuro, junto a una amiga: corremos, ¡ES UNA CARRERA! Otros imbéciles del orto como nosotras, embobados por tener un cachorrito bulldog "gratis", compiten como si se tratara de perder nuestras vidas. Debemos llegar primeras, porque sabemos que no se puede confiar en los desconocidos. Hay que llegar, tomar a todos los cachorritos en un cajón, y llevarse a la madre también para que los amamante. Luego se podrán repartir, obvio, pero no puedo confiar en que otros lo hagan.
Por eso corro y compito contra ellos; para asegurarme de que sean regalados y no vendidos.
En fin, ganamos la carrera, pero ese no era el punto de esta cuestión.
No he dejado atrás los tatuajes, pero ellos siempre están en un punto-limbo de la vida, ya que no tengo ingresos como para ahorrar nada. Y por el momento preferiría tener juegos de PS3, o se me irá la vida esperando, y saldrá otra consola y querré esa... no, no dejaré que eso suceda.
Recuerdo que la otra vez pensaba preguntarle cuándo se haría un tatuaje mío. Sí, era una pregunta con una respuesta conocida "no sé", en vez de decir "nunca lo haré, eso es traicionero". Eso me lo respondí sola; "en realidad yo tampoco me haría un tatuaje de él, pues nunca se sabe". Y acá estamos. En nada.
Pero sí puedo tatuarme gatos y perros y pajaritos y dragones y tiburones y serpientes y lo que sea que se me ocurra, mientras no sea un homo-algo. Porque he decidido nunca tatuarme la cara de una persona, ni calaveras de personas, ni el cuerpo de una persona; prefiero simbolizar a la gente con "cosas", o bien, animales.
Cuando encuentre al amor de mi vida, si es que existe, me haré unos inseparables. Aunque bien podría hacérmelos ahora, simbolizando la lealtad, pero antes que ellos viene el búho místico-psicodélico-florido en mi brazo derecho. Me falta el dinero.
Hoy mi hermana Toñi cumple 15 años. Las mujeres en nuestra familia ya no somos presentadas en sociedad para que nos casen y nos premien. Se celebra como cualquier otro cumpleaños; es lamentable, pero todavía son muy nenes como para dejarles hacer un carrete con cerveza y demases. Pero una piyamada es aceptable todavía.
Espero que siga siendo más inteligente y feliz, con cada año que pase.
Amo a mis hermanas. Amo a mi familia. Amo a mis amigas. Amo a más gente de lo que creía.
Sentirse sola es una inexistencia; sólo es falta de compañía en el momento preciso.
Esta noche no me siento sola, pero debo dormir para despertar temprano.
Te amo, lector.
(mentira)

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