miércoles, 3 de abril de 2013

Cerveza Melorto

Los días felices siempre acaban mal. Como sea. Aunque haya sido medianamente divertido y flojonazo, siempre pasa algo desagradable.
Lo divertido de lo desagradable, es que me desagrado a mí misma. Ergo, algo desagradable tenía que pasar cuando estuviera sola.
La soledad, como la tristeza, no existe. Sólo es ausencia de compañía. Sea cual sea, el tener otro corazón latiendo a tu lado te hace sentir que la vida tiene algún significado social que otros seres vivos no comparten con nosotros. Varios pueden vivir solos, con sus propios latidos fríos, en el desierto, en la nieve, en el mar. En donde sea que se pueda estar solo.
No estoy sola. Estoy con mi gata. Quien me valora tanto como yo a ella; tenemos una relaciön preciosa, horizontal. Algo que me gusta creer que tengo con todos.
Lo desagradable no estaba en las despedidas inexistentes, ni en la indiferencia, ni en la felicidad de ser una persona enteramente egoísta que sólo se quiere a sí misma. Pues, todo lo anterior es feliz. Sí: FE-LIZ. Sin tilde en la "I".
Pero, ¿qué puede ser más violento que dejar de sentirse acompañada? ¿A una mente paranoica y retorcida? No retorcida porque sea tan creativa que sale de lo normal, NO, sino porque suele malinterpretar todo, con tal de tener alguna razón para sentirse mal. Y no es que vaya a explicarle a alguien "oye me siento mal por eso", ya que su respuesta no sería distinta de la que me entrego.
Así que esa violencia, la paranoida, el odio al mundo cibernético, a los conocidos, a los mentirosos, a los honestos, a los aprovechados, a las víctimas, a los victimarios, me estresaron apenas salí de la ducha.
Ahora quiero entregar todo mi odio. Tú, quien seas, ven y recíbelo. Ven, para odiarte. Quiero odiarte con toda mi alma. Quiero apretar tu cuello hasta reventarlo, quiero hundir mi almohada en tu cabeza, tirar tu pelo hasta que salga con su cuero. Quiero quitarte los genitales con mis uñas, uñas cortas, no largas. Quiero romper mis propias uñas con un cuerpo que pertenezca a esta persona equis que desee recibir mi odio. Quiero poder llegar a destruir el cuerpo de alguien; alguien que desee ser destruido.
Quiero hacerle creer que me convertiré en una descuartizadora, en una torturadora. Quiero torturar a alguien con su propia imaginación, quiero que sienta que lo peor ya pasó, y luego destruir su cuerpo.
Y, por último, destruir su alma. Es tan fácil destruir un cuerpo... pero el alma... es un desafío.

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