miércoles, 22 de julio de 2015

Luz; la luz.

La cualidad de la luz, es que a algunas personas nos permite percibir variaciones, representadas en colores. No estoy tan segura de que así sea, pero así es como lo entendí la ultima vez; como sea, me iba mal en físíca, al igual que a mi hermana menor, así es que preferiría no continuar con explicaciones de persona que "engrupe".
Algunas interpretamos los colores como demostraciones de vida, de personalidad, de identidad. La falta de ellos se podría traducir como "insípido"; no porta los colores de la vida, ¿no es así?
Ahora, entiendo perfectamente que una ciudad, los edificios, la arquitectura, no se pueden considerar como algo "con vida". Pero las personas, el clima, lo que sea, algo pueden entregar, que es como si les dieran vida. Valparaíso huele a meado constantemente, pero no le falta vida. Siempre hay vida en Valparaíso y Santiago, incluso Valdivia, por muy buena, mala, delincuente, fascista o comunista que pueda ser. Algo la identifica, algo transmite, algo sientes y puedes expresar emociones. Puedes crear felicidad, tristeza, lo que sea que necesites transmitir.
Pero Concepción... 
Concepción es especial, digamos. Es especialista en su falta de colores, en su falta de transmisión. Podría facilmente tratarse de una ciudad fantasma, teniendo personas viviendo en ella. ¿Qué es lo que le falta a este pedazo de tierra cubierto de cemento y vibraciones negativas? ¿Por qué es tan facil caer en un espiral de frustración en esta ciudad? No veo colores, no distingo felicidades. Sólo he podido ver lo malo, hace demasiado tiempo, en cantidades estratosféricas que me causan pensamientos depresivos. No puedo pintar, sólo hay una gama para nada variada de monocromía en mi vida.
Antes, por un tiempo, fue diferente. Estabas tú, que eras como una luz aparte de todo lo que había conocido. Comencé a percibir esta ciudad de otro modo, a encontrar rincones que servían para colorear, grietas entre las murallas que entregaban algo de esperanza al mundo. Pero, como todo lo bueno, la luz desapareció.
La luz continuó con su camino. Pude estar a su ritmo un tiempo, y fueron tiempos hermosos. Tiempos llenos de vida, de emociones, de penas y alegrías, de escándalos tanto graciosos como dramáticos. Nunca faltaba nada, siempre sobraba de todo. Había demasiado para comentar, mucho que me emocionara, que me encantara. En todo encontraba aires nuevos, aires de felicidad y esperanza. Tanto fue así, que mi optimismo comenzó a crecer, a dar flores, a aceptar algo de autoestima y trabajar por mí misma.
Como decía, sin embargo, la luz comenzó a andar más rápido.Tomó recovecos, se entusiasmó en su impaciencia, y aceleró en su camino. Eventualmente, quedé atrás. En uno de esos grises pasillos, angostos, fríos, muertos. Estaba mi alma torcida, viendo cómo la luz de alejaba; no pude encontrar la salida. Hasta hoy, me encuentro intentando salir de aquí.
Concepción ha vuelto a ser un témpano. En este callejón, no encuentro grietas de felicidad, salvo en mis recuerdos y familia. Que están implícitas en el relato, pero aún así prefiero especificarlo, para no herir a nadie, para enmendar mis errores, para dejar de ser esa mala persona que alguna vez fui. Para dejar de consumir luz como una drogadicta, y comenzar a salir por mis propios medios depresivos de este recoveco.
Dejaré de estar torcida, y en cuanto lo haga, podré salir. Cuántas cosas me esperan allá afuera...

2 comentarios:

Rant Casey dijo...

No se que tan desubicado sea comentar aquí. Pero me siento aludido, porque así de egocéntrico soy, asi que comentare. Después puedes borrarlo o dejarlo. La verdad es que nunca fui un tipo con personalidad, es más tengo un pánico escénico terrible, cuando mas necesito de mi, cuando llega la hora de demostrar mis emociones y encontrar las palabras exactas para comunicar sentimientos. Cargo. Una apestosa diarrea que baila entre ser un robot, un especie de cybermen emocional, y un especie de tiranosaurio destructivo y rencoroso, o un carnotauro. para ser franco no tengo ningún camino que seguir, estoy perdido de una forma impresionante. Me siento fuera de lugar, fuera de foco. Como si nada de esto fuera real y con un pánico a despertar de golpe a una realidad oscura y penquista. Es como esa vez que vino mi padre y comimos en el versluis. Estaba tan fuera de foco que casi me dio una crisis de pánico (y escribo casi de soberbio, con suerte podía respirar y solo gracias a ti llegue al departamento en una sola pieza y sin haberme tomado lo que sea que me diera el bolsillo) es vez no conversamos. Simplemente tuvimos sexo. Y no pudo haber sido mejor, el mas fuerte, visceral, tierno y maravillosamente único momento de intimidad máxima que solo puedo y quiero compartir contigo. Con esas conversaciones post sexo que contrastan bellamente con la hermosa irracionalidad del sexo. Por eso tuve un pánico indescriptible de volverse rutinario, caer en la maquinabilidad impuesta por la rutina y la costumbre, dejar de ser el juguete nuevo para ser “el ese”, la lapa, el convidado de piedra. Nunca fue solo sexo, y nunca fue solo sentimientos. Era la única y cambiante fórmula en perfecto equilibrio que solo tu pudiste tejer, que hacía de ambas cosas un único momento y que decidiste compartir conmigo. Si, fui impaciente y me acelere, pero eso no quiere decir que fuera algún lado. Solo era un pendejo desesperado por entender aquello que está fuera de su control. Había entrado a nuevas tierras, una cancha desconocida, y no supe jugar. Así que me desespere y acelere, sin saber que hacer, había perdido el norte y me había perdido a mi mismo. . Finalmente te hiciste escuchar, dejaste en claro lo rencoroso y mezquino que soy. Pasaste a través de mi cinismo y me hiciste darme cuenta que nunca fui suficiente para ti. Poco o nada puede ayudarte, ni de cerca a como me ayudaste tu a mi, menos pude entender y ni hablar de hacerte feliz. Así que te falle miserablemente. No tengo como negarlo, al final tambien perdi lo que tan celosamente había tratado de proteger

Rant Casey dijo...

El primer año, el momento en que descubrí un mundo nuevo y brillante, donde podíamos romper lecciones aprendidas y reírnos del pasado porque....por que eramos felices. Porque compartimos una conexión íntima y única que por sí misma me daba tal vez la redención que había esperado tanto tiempo. No sabias si te respetaba, no me conocías. Bang, despierta pendejo, las cosas no son ni de cerca cómo las cursilerias que te habías imaginados, así que además de sentirme estúpido había comenzado a entender que me había quedado grande la camiseta. el futuro brillante simplemente se empezó a caer a pedazos frente a mi evidente incapacidad. Nunca te ayude realmente, no al nivel que tu me ayudaste a mi, nunca deje de ser el pendejo rencoroso y cínico que siempre he sido y faltando 16 días para los 2 años... había dado la cacha de la forma más miserable que lo que estaba dispuesto a aceptar. Así que si, necesitaba un tiempo para volver a ser el mejor yo, optimista, libre de resentimientos y culpas, listo para lidiar con lo que fuera, con sentido del humor y alegre, el que aprendí a ser contigo (o de ti, no lo se realmente). Pero un "ojala que no le hagas esto a nadie más" resume lo penca que fui, al final simplemente era un pendejo que quería sexo, por que no supe dar a entender otra cosa...porque tengo pánico escénico cuando mas necesito de mi. Así que te pedí un tiempo, para ver que opinabas, que pensabas al respecto. Y como un témpano llegaste y como un tempano te fuiste. Silenciosa e inexorable, mostré mi mano y perdí. No es que tuviera muchas chances de ganar en todo caso, no es como que tenga muchas cualidades que lucir . Así que reconocí que me quedó grande camiseta, ¿continué mi camino? sigo tan perdido como antes, ¿luz? siento que este último tiempo (siendo el segundo año, en el que más me conociste y de paso me conocí yo también) fui un lastre, un problema con el que lidiar antes que alguien que te ayudará a florecer. ¿torcida? eres la mujer más hecha, derecha, maravillosa y sabia que he tenido la suerte de aprender de. Ojalá te esperan cosas mejores, porque de todas las personas a las que guardo con amor, tu eres la que más merece ser feliz.