domingo, 12 de marzo de 2017

Podría seguir, pero pa qué

Me di cuenta de todo lo que había dejado atrás en cuanto me sumergí en este espiral de la evasión constante de eso que a algunos les gusta llamar "realidad". Me pregunto qué tan distintas son nuestras "realidades". Alguna vez le dije a una persona que estaba en lo correcto, ya que aquéllo que decía podía ser real 100% en cuanto se adaptase a su propia realidad. En la mía, por otra parte, había una volatilidad en la respuesta a la discusión, que no me permitía situarme en algo similar a su realidad. Por eso decidí dividirnos un poco a todos los presentes, expresando que S persona tenía razón en su realidad. Tuvo algo de lógica, al parecer.
No quiero imponer mi realidad a nadie. Sólo quiero hacerles saber que a veces parece que estoy ahí, cuando en realidad no me encuentro presente. No porque pueda desdoblarme y tener mi mente entregándome paisajes de otra forma inalcanzables para mi estilo de vida, sino porque no puedo conectarme contigo. Si te ha pasado que sientes que desaparecí pero sigo sentada a tu lado, observando la nada porque realmente no hay nada interesante para observar, lo más probable es que mi cabeza en su interior no esté presente. Pero no tiene que ver contigo; no puedo estar conectada a uds el 100% del día. A veces necesito no escuchar, no contestar, incluso hacer como si nada de lo que escucho, huelo o veo existe realmente. 
Lo anterior sucede hasta que físicamente me alejo de ti, o hasta que regreso a conectarme contigo porque dijiste algo que me hizo clic, o porque no podía no intentar contestarte esa pregunta. Aunque creo firmemente que todos y cada uno de nosotros somos capaces de respondernos nuestras preguntas. 
Así es como me termino imaginando como una persona con una antena conectada a algún chip en mi cerebro. A veces pienso que aquéllo que estoy pensando no proviene de mi consciencia, sino de algo externo. Como lo que decía el Diego: una programación, tal vez. Sólo que a veces la conexión con algunas personas es tal, que podría llegar a sentir que nos interconectamos ciertos cables para sentir ciertas cosas. Quizás estamos reposando en una tina nutritiva, como Neo en The Matrix, y para crear nuestra diversidad de realidades se van intercambiando cables constantemente entre nuestras piscinas. Cables que sirven para reír, llorar, para besarnos, para llegar hasta el fondo de lo que creemos que es uno de los límites de una relación social humana. 
Siguiendo con lo anterior, es que me encuentro analizando superficial y vagamente qué tipo de cables utilizo con las personas que me rodeo. Algunos necesariamente están sujetos a la aprobación o reciprocidad de lo que busca la otra persona. Esto sucedería con la amistad; la Meli quiere comer queque conmigo, así es que ya que estamos de acuerdo y buscamos el mismo fin de este día, hagamos un trato:
Los cables configuran paso a paso lo que haremos. Yo cocinaré. Me voy a esmerar en esto. Tú trabajas. En este momento nuestro cables no están conectados, sólo sincronizados. Sincronizados en la realidad compartida entre nosotras, de que cuando el brownie esté listo, comeremos. Comeremos la misma cantidad de pedazos y compartiremos lo que sentimos, esa estupidez demencial y cósmica que nos rodeará.
Antes de llegar a ese punto, mis cables trabajan por ayudarme a consguir mi meta. Creo que hace poco les hice una mantención de algún tipo, porque el brownie realmente quedó de maravillas, paradisíaco. Tanto por su sabor como su efecto maravilloso, retardado y extendido.
Una vez listo y enfriado; ya estábamos conectadas porque experimentábamos un bajón de la mezcla a la cual llamamos: RECETA LETAL. Tres razas distintas nos llevan a pensar de esa forma.
Hay cables que están mejor adaptados para entregarnos las drogas. Debemos saber que queremos cuidarlos para que no nos vaya mal en este ámbito de nuestras vidas. Cualquier duda, cualquier acción dubitativa con respecto al consumo nos llevará a un mal traspaso de la información. Y son ellos quienes nos mantienen sintiendo todo esto, así es que voy a hacer lo mejor que puedo para tener una vida feliz -según mis estándares- con estos cables que promueven algo de independencia en esta sociedad.
En resumen, nos conectamos con Melisa cuando decidimos fumar. Cuando comimos juntas. Cuando nos reímos de ese gif del PUTO en el rollo del cuello.
Así es como también me desgasto.
Puedo estar toda una noche conectada a ti, incesantemente. Puedo estar muchas horas haciendo cosas contigo, escuchándote y compartiendo series y películas, y con una persona especial puedo llegar a conectarme en ese nivel que algunos consideran como la máxima expresión del compartir entre humanos. Yo lo veo como un desenlace necesario; nuestras conexiones aguantan hasta cierto punto. En algún momento querremos intercambiar fluidos que de cierta forma también nos mezcla un poco de batería y algo de lubricante para cables con información nueva y rica: el placer.
Y luego de noches intensas de intercambio de líquidos con esa persona especial, tal vez necesito un momento para descansar y asimilar un poco lo grandioso que fue ese pedazo de realidad, ya dejado atrás. Hay algo que los cables no permiten todavía, y esto es volver atrás.
Cuando descanso de ustedes, cuando mi cuerpo está ahí pero su interior completamente vacío, es porque lo necesito. Las relaciones sociales me gastan energía y muchos pensamientos. A veces tengo que evadirme y si no quiero decir nada es porque no tengo absolutamente nada que compartir contigo. Lo que no es algo malo. Sólo volveremos a compartir en otro momento. Cuando ambos queramos. Cuando ambos hallamos descansado. Cuando nos extrañemos o simplemente nuestro cables, acostumbrados al encuentro, faciliten nuestra interacción.

4 comentarios:

Pina dijo...

Que bacan la wea, podrias ahondarlo y escribir ciencia ficción.
Nosotras nos conectamos cuando jugamos HOTS o no? O en el fondo, cuando se tiene un buen team, uno sensincroniza con cuatro personas al mismo tiempo; un buen equipo de furbol, tb. En el arsenal solo ozil está sincronizado con alexis.
Te voy a contar algo que tu post me hizo recordar, pero no por aquí, sino que cuando hablemls
Por teléfono
Te quiero

ñuño dijo...

Sí, nos conectamos cuando jugamos heroes of the storm, lo que se significa que nuestro sistema se juntó y por ende nuestros cables se sincronizaron. Eso hace que el sistema mayor nos entregue sensaciones para producir plasma, que mantiene funcional el sistema.

Jimena dijo...

oh me sentí demasiado identificada con eso de cuando tu cuerpo está ahí pero tu mente no está presente, me pasa caleta y tb siento que es necesario y que no tiene nada de malo

Jimena dijo...

y está bacán la teoría de los cables, ahora la caché bien