domingo, 26 de marzo de 2017

scumbag

Te llamé para que me ayudes con un asunto que me aqueja. No parecías prestar atención con mucho interés, y eso me hizo sentir mal. ¿Existe algo que te interese de mí?
No sé. Dímelo tú.
¿No sabes...? Me permito asumir que me estás parlando cero, y no soy en estos momentos la persona más feliz del mundo...
Nadie es la persona más feliz del mundo. Eso ni siquiera existe. Si quieres decir que estás triste o "flun", pues te informo que es mejor usar un lenguaje directo. El resto lo puedo malinterpretar...
Si escucharas no malinterpretarías tanto. Pero, claro, como siempre, sigues escuchando lo que tú quieres.
Dime, entonces: ¿qué te acongoja?
...
¿Qué pasa, pues?
... No es relevante. En realidad, es una tontera...
Agh, siempre que empiezas con eso es porque se trata de algo sentimental, ¿o me equivoco?
Sí, tienes razón. El punto es que mis sentimientos se están mezclando todos y llegué a un punto en que ya no puedo reconocer cuáles son más sinceros que otros. Sé que tengo miedo, pero
¿A qué le tienes miedo?
Tengo muchos miedos, pero el más relevante de todos es que no quiero perderle.
¿Por qué le perderías? ¿No es recíproco?
Todo apunta a que no lo es.
Entonces mejor calla y no digas nada, sobretodo si piensas que se va a espantar.
El punto es que no sé hasta cuándo sea capaz de callar. Me gustaría impresionarle, interesarle, atraerle, fascinarle. 
¿Te esfuerzas por lograr algo de eso?
No. La verdad es que... no. No me estoy esforzando en fingir que soy otra persona con respecto a mis opiniones y pensamientos. En realidad, me estoy esforzando en frenar mi naturaleza. 
¿Cuál naturaleza?
Deseo entregarle cariño cuando le veo. Deseo expresar de forma física mis sentimientos. Pero no puedo...
¿Por qué no puedes? ¿No es parte de tu naturaleza?
Tengo miedo; no puedo ser natural porque me supera el miedo.
¿El miedo a perderle?
El miedo a intoxicarle. El miedo al rechazo. El miedo a ser un chiste malo, pero en vida.
Ajá... Pues, resulta que en la vida siempre tenemos miedo. Muchas veces los superamos, pero esto sólo podemos saberlo cuando nos vemos en una situación en la que debemos elegir si es que enfrentamos el miedo o no. Te recomiendo que lo enfrentes, porque me parece triste que no puedas expresarte. Es decir, yo no creo en el amor ni nada de eso, pero me parece que la gracia de juntarse con alguien recae en que puedes llegar a sentirte en armonía contigo, pero a la vez compartiendo. ¿Se entiende?
No.
Mira: no vas a saber nunca si es que superaste el miedo a las relaciones que te generan sentimientos importantes, si no intentas siquiera ser "normal" en su presencia. Mientras más pendiente estés de lo que haces y de lo que no, creo que más vas a transmitir tus confusiones y ese deseo reprimido de compartir que, a mí parecer, es lo que realmente te aqueja. No tienes problemas con tus sentimientos hacia esa persona; al contrario, sabes exactamente lo que sientes y has seguido en pie como cualquier persona estable. Lo que te abruma es que estás pagando un precio que ni siquiera sabes si corresponde. Si no te dejas llevar por tu real carácter, si te estás reprimiendo constantemente por miedo, pues te recomiendo que no le veas más. Que te olvides lo antes posible y vivas con tranquilidad; algún día podría ser que conozcas a alguien que no te intimide a tal nivel que llegues a censurar lo que sientes.
No quiero dejarle.
Entonces tienes absoluta disponibilidad para sufrir. ¿Lo sabes, no?
Quiero enfrentar mis miedos. Y quiero sentir que reflejo honestidad en mis sentimientos, no confusión ni censura.
Voy a insistir: mejor es no decir nada. Pero, mientras sigas esperando nada, ¿qué tan mal te podría ir?
Si le pierdo, será porque no había otro camino posible.
No necesariamente. Pero, si le pierdes, será mucho más fácil olvidarle.
Mejor es callar hasta el infinito.

1 comentario:

sitamb dijo...

Me acordé de evangelion! Ta bacán