domingo, 2 de abril de 2017

Les gatos

Ayer en un momento de la mañana sentía que mi cerebro recién había salido de una sartén con aceite hirviendo reciclado de hacía varios días atrás, como si se tratara de un producto de papa frita de macdolans. 
Mañana tengro programado manejar hasta renaico, almorzar no sé si en el pueblo o en el camino, asistir a la entrevista y luego manejar de vuelta. Y doy por hecho que deberé llevarme un termo con café, como he visto que lo hace el masacrón, porque estando sola igual es más fome. Y no tengo motivos para andar llamando por teléfono a medio mundo y así tener la sensación de que no estoy tan sola.
Disfruto bastante mi soledad, aunque he dejado de dibujar este último tiempo. Parece que me dan menos ganas de dibujar en esta pieza tan cómoda, seguramente porque no tiene un escritorio. Ahora recordé que la Meli todavía no se lleva el dibujo que le regalé, y eso me apena un poco porque me gustaría que alguien lo valorara. 
El martes debo ir a una oficina durante la tarde, con una libreta. 
Anoche tanto el Chito precioso maravilloso como la loca de la Lilo vinieron a dormir con nosotros. Hace varios días que estoy durmiendo con esos dos idiotas; el Chito se acuesta en su polar, cuyo espacio está perfectamente delimitado para que no se coloque sobre el cubrecamas, y la Lilo se acuesta en una misteriosa almohada que siempre ha estado en la parte de las pantuflas del velador de mi papá. A cierta hora se ponen a molestar para salir de la pieza, a veces para que les de comida, otras para salir a cagar/mear. Tengo que sacarlos a los dos y el Chito nunca pone problemas, pero la Lilo como es más pesada de carácter me hace sus ruidos raros y me siento 0% querida. 
¿Por qué, a pesar de que le parezco desagradable, me sigue todo el día y me pide estar adentro de la casa? No logro entender su razonamiento alienígena. Tal vez me está observando para aprender de mí y destruirme en el momento menos esperado, cuando esté durmiendo y soñando que me ahogo. Tal vez sea ella que se coloca sobre mi cuello para limitar mi respiración. ¿El Chito haría algo por mí, si estuviera presente? Yo creo que sí, porque con la Lilo a veces en mi presencia se ponen idiotas y juegan/pelean. Supongo que para él es más un juego que para ella, aunque usualmente ella comienza a ser idiota con él; él le responde a modo de juego pero la culiá se enoja brígido y le empiezaz a gruñir y a pegar. Y a pesar de su enojo y todo eso, igual no se aleja lo suficiente y a ratos se siguen molestando. Le hace lo mismo que a mí.
Y a la Milly también la molesta. A veces la Milly me está conversando toda tierna al lado del auto, cuando está adentro, y aparece la Lilo de la nada a darle un manotazo en la cara o en las patas o en la cola, PORQUE SÍ. Sólo que la Milly se enoja flun y le para los carros; la Lilo no insiste con ella.
Ahora que veo the big picture, pienso que el propósito de la Lilo alienígena no es más que molestar sin motivo alguno. A lo que más se dedica, después de cazar colets y correr en el patio tras bichos y pájaros, es a molestar a cualquier ser vivo de su agrado. Porque dudo que yo le desagrade tanto, si al final igual estamos durmiendo en la misma pieza.
Lo que sí me apesta un poco y me da pica, es que con otras personas que ni conoce, que no le dieron leche ni nada y que ella debería parlar cero, les parla 100. Y a mí, su mamá, me parla 5. A mí me ronronea cada 3 meses; llega una persona que ni conoce y a la primera mañana que amanece acá, se le tira en la cara a ronronearle y dejarle su olor. Hm.

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