viernes, 19 de mayo de 2017

cero

no quiero empezar insultándome porque es innecesario. no he ido todavía por mi cuaderno nuevo, y el de ahora se acabó con la plabra ilusión y puntos suspensivos. me siento atolondrada porque no puedo seguir escribiendo en ese lugar seguro acerca de mis frustraciones y mi pugna interior que no me ha dejado estar tranquila desde que fui capaz de unir los puntos y ver aquéllo que de ninguna forma deseaba ver.
pero sí me siento culpable. me siento culpable de que pedro y carlos no hayan podido postular el proyecto por mi falta de atención a todo lo que me rodeaba. por parlar cero. me siento culpable de la votación que no pudieron ganar porque tenía que ir a aplicar un grupo focal. me siento culpable porque estudié una carrera que es para adquirir hermosos conocimientos pero no es para vivir, no al menos en este mundo, en este país. es muy difícil salir adelante. los profesionales hoy en día no tenemos ningún valor; hay que matar a quien usa nuestro supuesto puesto o nos quedaremos por siempre abajo. nuestra sociedad está horriblemente estratificada según los ingresos.
debería ser según intelectos. es lo único que importa.
estoy harta de las personas superficiales, a pesar de que yo misma tengo una meta con respecto a mi estética que no dista de lo que se entiende por superficialidad. pero estoy harta de las personas que sólo son capaces de valorar un cuerpo sin contenido. estoy harta de las personas que huyen cuando se encuentran ante un desafío. estoy harta del hermetismo. estoy harta de la impermeabilidad. estoy harta de querer saber tanto y no poder servir para nada. estoy harta de no poder expresarme porque en serio no tengo ganas de ser disruptiva. estoy harta de no tener otro cuaderno porque fui irresponsable conmigo misma y no compré el otro que sabía que necesitaba. sé que estoy escrcibiendo mucho y sé que el blog es riesgoso, pero qué. qué importa.
qué importa, a ver?
qué.
tal vez no me conozco tanto como pensaba y como le dije hoy a mi mamá. tal vez sé decir que no y tal vez en mi cabeza y en mi abdomen y en mis sentimientos estaban sucediendo asuntos de los que no quería generar pensamiento alguno, porque todo se me hace difícil, porque quiero vaciar mi cabeza, porque quiero dejar de pensar que lo más bacan que se puede lograr en la vida, además del conocimiento y la enseñanza, es poder tener otra persona sobre la cual caer, y yo ser esa persona para alguien. pero me repugno cuando me encuentro así, pensando ese tipo de cosas. no deseo eso, no lo quiero visualizar, no lo quiero pensar, no quiero, de verdad no quiero, me desespero, estoy desesperada por ser capaz de quitarme esas ideas de la cabeza. no encuentro consuelo alguno, porque no sé si existe alguna forma en la que deje de pensar de ese modo. siento que es una imposición pero tal vez no sea así en mi caso; sin embargo jamás seré capaz de aceptarlo. no puedo ser así. no quiero ser así.
¿has sentido a veces que la única forma de dejar de pensar en eso que no quieres pensar pero que no puedes quitar de tu cabeza, es precisamente golpearte fuerte en el cráneo contra un objeto contundente?
yo sí.
no sé qué hacer para escapar de mi cabeza y destruir esos pensamientos que sólo contaminan mi vida y no ayudan a nadie. quiero pensar cosas interesantes. quiero ser completamente individualista. quiero que mi ego sea lo más importante junto a mi familia. quiero pensar en mi familia y en mí y en nadie más. no quiero otras personas contaminando mi cabeza. no quiero.
siempre tuiteo que siento odio en mi corazón, pero es totalmente falso. lo que más siento en mi interior es una expansión interminable, un espiral difuso que me tiene confundida constantemente y no me deja vivir tranquila ningún presente porque siempre estoy en otro lugar, porque siempre todo podría ser distinto, porque todo siempre podría ser peor o mejor.
tal vez el meollo del asunto sea
que
no 
quiero
estar
más
acá.

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