miércoles, 17 de mayo de 2017

No tengo ganas.

No quiero tener que disculparme por nada ni explicar nada ni contestar nada ni postular a nada ni proponer nada.
Sólo quiero dibujar. Ni siquiera quiero tomar porque me duele la guata.
Me doy cuenta de que soy una persona penosa a cada momento que voy en la micro escuchando mi playlist Sexy. En general eso me sucede cuando estoy sola con mis pensamientos. Pienso que pienso puras weás.
Me duele el pecho, mis costillas se están comprimiendo porque hoy fracasé rotundamente y no había forma de solucionar nada.
Entonces cuando comprendí que nadie estaba tan mal por haber fracaso, dije: bueno, no hay nada que hacer, salvo esperar a la siguiente oportunidad.
Pero en el fondo me siento como la mierda porque todo fue mi culpa. Así como también fue mi culpa lo de la ONG, pero de verdad no podía ir a esa reunión. Estaba en algo del colegio, si no me equivoco.
A veces de verdad siento que nada tiene sentido y que vivo entre cuatro paredes que se van acercando entre sí; tendré que dejar de respirar algún día. Me siento ahogada y presionada por sobrevivir a algo que quizás no estoy dispuesta a experimentar. ¿Por qué querría continuar viviendo si sé que las paredes me van a aplastar en algún momento? ¿Qué sentido tiene?
Ninguno. Pero morir tampoco lo tiene. Y ése punto de limbo es precisamente lo que me tiene un poco cagada.
Soy feliz. Igual siempre estoy pensando "quisiera ser feliz... quisiera.... quisiera blablabla". Siempre hay algo por "querer", ¿no? Pero no siempre resulta. Es más, casi nunca resulta, pero no queremos verlo porque nos ponemos a sentir frustraciones y a veces entramos a un hoyo cerdo del que cuesta mucho salir.
No quiero caer en el hoyo y hay días que no quiero vivir. Si pudiera me pondría en modo bot para que me controle un ente externo y haga la mierda que tenía que hacer, pero sin tener que sentirlo. Poder hacer otra cosa mientras tanto.
Me siento culpable. No puedo quitarme esta sensación de encima. No puedo pensar que no todo fue mi culpa. Quisiera no estar sorda para haber escuchado bien lo que me dijo P cuando lo dijo.
(A propósito, me llama la atención el tabú a nombrar a personas que participan de nuestras vidas, en blog. Siempre se etiquetan en facebook e instagram y twitter pero algo hace que en blog esté mal decir los nombres. Igual entiendo un poco el asunto, porque esto es un espacio menos superficial -a cagar que no es superficial, de hecho-, y en estos espacios cuesta dejarlo todo en la cancha. Esta situación me pasa incluso en mi cuaderno negro; tengo sobrenombres o abreviaciones para algunas personas, cuando es innecesario porque yo y sólo yo leeré el cuaderno).
En ese paréntesis nada tiene sentido.
Tengo problemas con respecto a las discusiones de género que se dan. Nunca estoy de acuerdo. Encuentro que está bien conversar de eso, pero me pajea cuando el tema salta en carretes, o en general en instancias en las que la discusión -bien en el fondo- no va en serio. No puede ir en serio por varias razones:
-al alcohol.
-falta de seriedad.
-facilidad de ofuscarse por el pensamiento y/o corriente distinta de la suya.
-perder la capacidad de respetar pensamientos distintos a causa del alcohol.
-no contar con buenos argumentos que sustenten el pensamiento.
-no querer escuchar buenos pensamientos que destruyan nuestro pensamiento.
Pero lo anterior también me pasa en otras instancias.
Yo creo que cualquier persona me odiaría caleta por lo que voy a escribir.... así que mejor voy a arrugar y no lo escribiré. Al final no es importante publicarlo porque es algo que ya conversamos con Diego. Con que una sola persona sepa lo que quería decir aquí, es más que suficiente.
Por último: 

ESTOY LLEVANDO A CABO UN PLAN MALIGNO QUE SE GESTÓ POR CULPA DE MI CAPACIDAD DE OBSERVACIÓN Y REBOBINACIÓN. SI FUNCIONA... ¿ME IRÉ A LA MIERDA!

No hay comentarios.: