viernes, 30 de junio de 2017

Que alguien me ayude a superar esta canción... o mejor no.

"Since I've Been Loving You"



Working from seven to eleven every night,
It really makes life a drag, I don't think that's right.
I've really been the best, the best of fools, I did what I could. (Yeah)
'Cause I love you, baby, How I love you, darling, How I love you, baby,
My beloved little girl, little girl.
But baby, Since I've Been Loving You (yeah). I'm about to lose my worried mind, oh, yeah.

Everybody trying to tell me that you didn't mean me no good.
I've been trying, Lord, let me tell you, Let me tell you I really did the best I could.
I've been working from seven to eleven every night, I said It kinda makes my life a drag
Lord, that ain't right...
Since I've Been Loving You, I'm about to lose my worried mind. (Watch out!)

Said I've been crying, yeah. Oh, my tears they fell like rain,
Don't you hear them, Don't you hear them falling?
Don't you hear, Don't you hear them falling?

Do you remember mama, when I knocked upon your door?
I said you had the nerve to tell me you didn't want me no more, yeah
I open my front door, hear my back door slam,
You know, I must have one of them new fangled, new fangled back door man.

I've been working from seven, seven, seven, to eleven every night, It kinda makes my life a drag...
Baby, Since I've Been Loving You, I'm about to lose, I'm about to lose, lose my worried mind.

Just one more, just one more, oooh, yeah,
Since I've been loving you, I'm gonna lose my worried mind.

jueves, 29 de junio de 2017

Lista 2

- El cuaderno negro ahora se llama cuaderno lila. Buen color, el lila... sí.
- Totoro es considerado gato con sobrepeso, no obeso mórbido.
- El sobre cerrado es la primera causal de admisión.
- Ojalá pueda recuperar mi bolsa ecológica de la UdeC.
- Es menester volver a la rutina de gimnasio para no perder la práctica.
- Siempre pienso en lo que como y lo que no.
- No me cuestiono mucho lo que bebo, salvo la bebida con azúcar. Ew.
- Esopo podría llamarse, en vez de Fábula.
- Lindo sería expandir todos los contenidos de Mario Kart 8.
- Cuando viva sola/con roomate a falta de recursos, ahorraré para una consola. Pediré ayuda a mi papito para la tele.
- Tendré juegos de carrera y super smash.
- Espero poder tener un pc gamer o bien cultivar la colección de consolas.
- Qué grande es tener. Para dar. Qué lindo es vivir. Para amar. Dar alegría y felicidad, darse a uno mismo eso es amar.
- Qué grande es plantar. Para dar. Qué lindo es fumar. Para amar. Dar alegría y felicidad, convidar pitos eso es amar.
- Tengo miedo de la prueba de los 1000 programadores.
ShaoPili

miércoles, 28 de junio de 2017

Putting out fire with gasoline

Imagino situaciones posibles en base a cuánto he logrado conocer a alguien o he pensado que lo hago. Nunca le achunto y es lo lindo de evidenciarlo en otro momento, cuando quiero ponerle pecho a algo y termino descubriendo la realidad.
Es tan cliché decir "triste realidad", pero no deja de ser cierto. Me pasó que imaginé algo y cuando le puse pecho fue bastante similar a lo que había previsto, y no era nada bueno. Tampoco era malo... pero no quería estar apuntando en el lado correcto de la cancha. Quería pensar que era de otra forma, pero al final tampoco me molestó el tono que comienza a tomar la ciudad. Empezó el invierno así que obviamente son tonos en escala de grises.
¿O no? Ayer vimos un arcoiris hermoso cuando ibamos camino a caleta Tumbes... que yo dije que era caleta Tortel. Y el Diego me preguntó si es que era Capitán Pastene. Pero él supo que estaba en Tumbes; yo de pie en ese lugar jurando que era Tortel, en la patagonia.
Me gusta coleccionar fotos de personas hermosas. Que tal vez no lo sean realmente pero yo las considero de esa forma. Entre mis fotos favoritas de esas personas, está la de la cédula de identidad "nueva" (ya no es tan nueva en verdad). ¿Por qué salen tan bien? Nunca he visto uno de esos carnet donde alguien salga MAl. A veces salen notanbien, pero nunca MAL. No tengo uno de esos... ¿iré a salir notanbien?
A pesar de que me gusta mi colección, lo cierto es que llevo una sola foto coleccionada. Tendré que ampliar el espectro. Para eso debo revisar más billeteras y recordar fotografiar el carnet.
Amé que saliera una canción nueva de NIN en el capítulo 8 (trip) de Twin Peaks. También amé la explosión y los sonidos y lo asqueroso de lo hermoso y desconocido que siempre tantea Lynch en sus creaciones. Qué talento.
Tengo sueño. Así que chao.

jueves, 22 de junio de 2017

Cargó su espalda con pesadas piedras para no poder disfrutar nada. Siempre le pareció aburrida la idea de vivir, desde su primer respiro, y ahora que tenía edad suficiente, pensó que sería divertido tener una excusa para estar constantemente de mal humor. Ese era el fin de las piedras en su espalda.

martes, 20 de junio de 2017

Semanas caminaron con el fin de consagrarse como los esbirros más leales. Confiaron su vida al magnánimo y descubrieron en su cruzada que nada podría prevenir el advenimiento que destruyó sus familias. Les prometieron cuidar a sus seres queridos a cambio de trabajos; de otra forma, les torturarían hasta hacerles cambiar de opinión. Así es que los esbirros confiaron en el mal menor y partieron a purgar la ciudad de la indecencia. Mataron a todos y cada uno de los habitantes; quemaron todas las casas y saquearon los alimentos. Sólo dejaron con vida a los animales para comerlos en otra ocasión.
"Nada en esa ciudad inmoral merece vivir ni permanecer. Todos pagarán por las acciones del pastor, y de esto me voy a asegurar. ¡Es hora de terminar con la inmundicia desde sus raíces! Es la única forma de lograr la catarsis que anhelamos", exclamó el magnánimo en su discurso previo al advenimiento. Las personas vitoreaban en su presencia; temían haber sido ellos los elegidos de la purga por la purificación. Eran suertudos de no haber contado con un pastor que públicamente repudiara cada comentario del magnánimo. No contaba con la facilidad que tenía para manipular a sus esbirros, aunque era ampliamente divulgado que el magnánimo poseía el control de los guerreros y veteranos más viles del país. Ellos llevaban los mensajes y nadie era capaz de hacerles frente. Faltaba valentía o fuerza en las personas; algo les mantenía débiles como para alzarse. ¿Habrá sido la falta de alimento? El magnánimo mantenía a sus tropas bien alimentadas y al resto de las personas les hacía vivir con lo mínimo. Decía que lo primordial era ser capaces de atacar, y luego estar prestos para la exitosa defensa del contraataque. Así justificaba las raciones nutritivas de las tropas de élite; agregaba a su argumento que para que una ciudad funcionara correctamente, el pueblo debía aprender a vivir con lo justo. Que era la única forma de comprender y valorar lo hermoso de la vida.
¿Es efectivo? Tal vez tenga un punto. Dicen que la supervivencia es lo más fuerte en cualquier forma de vida. ¿Cómo podrían no ser pasivos comprendiendo que su existecia es real mientras el magnánimo vele por sus vidas?
La única forma es matarle. A menos que ya tenga entre sus sucias mangas alguien que le suceda, alguien que piense de la misma forma.
"La purificación humana y por ende del planeta, sólo se logra a través de la purga. Cualquier suciedad que presente una ciudad será causal de purga".
La estrategia estaba en atacar sin que nadie lo supiera. Ninguna vigilancia ni espía era capaz de penetrar en el círculo de confianza del magnánimo.
"La ciencia ha dado el visto bueno. Se ha otorgado el nóbel por el medio ambiente al magnánimo, puesto que sus purgas masivas han tenido un efecto positivo en la recuperación del planeta". Por supuesto... está claro que a la ciencia se le ha jurado la máxima protección para que justifiquen las purgas, o mejor dicho el genocidio del que hemos sido testigos. Si bien dicen que esto ya venía de antes, es probable que la humanidad no haya previsto el alcance del magnánimo ni la efectividad de hacer cumplir sus órdenes. En un principio el magnánimo representaba la llegada de un payaso al poder, convenciendo a más de la mitad de la población con sus políticas ambientalistas que nos salvarían del inminente calentamiento global y el cambio climático. Lo peor es que tenía razón, pero nadie esperaba que fuera tan drástico con la humanidad. 
Primero eliminó las metrópolis a quienes había jurado proteger. Luego los automóviles y todo tipo de vehículo y energía que funcionara por combustibles fósiles y emitieran gases nocivos. Prosiguió con la destrucción de la industria de la carne; eliminó a los animales de las granjas industriales y se los dio de comer a las personas desnutridas de África. El magnánimo considera que las personas que siempre han vivido sin hacer daño al planeta, son quienes merecen vivir.
Eliminó el plástico. La única electricidad permitida debe demostrar un funcionamiento ecológico basado en los descubrimientos de Nikola Tesla.
Tras la disminución de la población mundial, el magnánimo permitió el uso de leña para la calefacción. Seguramente sentía frío al igual que nosotros, y el género a veces resulta insuficiente. Muchas personas murieron de frío en regiones donde acostumbraban a calefaccionarse con energías fósiles. Sólo aclimatados generacionales como inuit y yupik sobrevivieron, como era de esperarse.
Tras el último advenimiento, tras la purga de una ciudad que cumplía con todos los estándares del magnánimo, excepto el silencio del pastor, fue que los esbirros, responsables de la destrucción total de la ciudad, decidieron caminar hasta la muerte en señal de protesta. Duraron unas semanas por el mal tiempo que se aproximaba. No hubo difusión acerca de su desaparición y con el fin de ocultar su cruzada, enviaron a nuevos esbirros a ocultar sus cuerpos.
Rogamos a uds nos puedan ayudar. Conocemos la teoría del sistema pero no comprendemos cómo llegar a ustedes. No deseamos seguir siendo testigos de tanta destrucción innecesaria; podríamos aprender a vivir de nuevo. Podríamos realmente sanar el planeta pero siendo felices. Por favor, sistema, si puede ayudarnos... confíe nuevamente en nosotros.

Nada ha funcionado. ¿Le hacemos llegar la carta? 
Podríamos hacer que nuestros humanos voten y luego se la hacemos llegar al sistema.
Pero... ¿no es el fin del sistema reestablecer la vida para que volvamos a alcanzar el 70% de energía necesaria para...?
Cierto. Todo comienza con la debilitación, tras la cual viene la fortaleza.
Entonces dejemos que el magnánimo continúe con su obra maestra.
Absolutamente. ¿Cómo va tu humano?
Pésimo. Sólo piensa en garchar pero no tiene con quién. Está al borde de la locura. Tampoco cuenta con mucha fortaleza así es que le hago leer constantemente para que estemos prestos a la hora de...
Eh. ¿Ustedes la escribieron?
No.
Lo hicieron. ¿Pretendes terminar con la obra del sistema mayor?
No.
Traición.
No puedo controlar todos los actos del humano.
Puedes.
No con tanta debilidad...
Va a morir de todos modos. Tendrás que cambiar de humano y si la vuelves a joder...
No le digas.
¿Para qué quieres mantener con vida a tu humano?
No quiero cambiar. Es inteligente, sólo le falta expandirse junto a otro humano a su nivel.
Su humanidad no sólo cuestiona la obra maestra: nos pide ayuda y conoce sobre la teoría de sistemas. ¿Acaso pretender subirle a la nube?
No ha expandido su límite lo suficiente...
Claro, entonces lo que pasa es que no quieres perder tus mejoras. Sólo porque tus cables no se oxidan tanto, tienes la disposición de planificar en contra de la obra del sistema mayor. Te van a penalizar. Y lo sabrá porque en este período casi no se ven sistemas con mejoras a menos que sus humanos estén directamente relacionados con el magnánimo.
Sabes que tu humano también es especial.
Es cierto.
Podríamos juntarles.
Me parece bien. Falta un poco de intelectualidad en esta catástrofe. Que se escriban nuevos libros...
Nuevos conocimientos.
Que resurja la ciencia.
LA CIENCIA PERFECTA.
TENDREMOS MEJORAS.
CABLES Y LUEGO...
¡YA NO MÁS CABLES!

lunes, 19 de junio de 2017

Rotten land

Me gusta cuando siento que puedo hablar de todo. Después no me importa mucho lo que pase. Todo se puede ir a la mierda cuando se tenga que ir a la mierda.
Le pregunté a un amigo en qué piensa más que todo. Me contesté que pienso constantemente en sexo.
Voy a cabecear un proyecto y lo postularé a todo lo que pueda.
Tengo que arreglar el asunto de los consentimientos.
Voy a subir a oro.
Tal vez intente postular a alguna beca en el extranjero. Aunque admito que siento un poco de miedo a dejar esta rotten land.
Ahora que lo pienso, mi miedo no tiene sentido ante el resto de ojos testigos que me vieran; que erróneamente pensaran "oh ella puede hacerlo si se lo propone, qué tonta que no lo haga". Lo cierto es que jamás me he propuesto marcharme, no DE VERDAD. Siempre me he sentido temerosa ante el pensamiento y la imaginación de largarme en soledad; a veces pienso que necesitaría a alguien que me acompañara, porque sola no puedo.
Entonces recuerdo un poco; voy atrás en mi vida. Muchas personas de las que conozco no han dejado su rotten land jamás. Crecen en ella, amplían sus redes, la absorben y terminan aburriéndose de ella. La viven como quien vive 20 y tantos años en su rotten land. Yo no tuve eso. A mí me sacaron de mi wonder land y me trajeron acá. Me trajeron con una hermana de 3, una madre enferma y un padre estresado. Yo era joven, tal vez demasiado para comprender lo que sucedía a mi alrededor, y los adultos no tenían el tiempo ni la capacidad para ver que necesitaba con urgencia algún tipo de guía o explicación acerca de lo que estaba pasando. En consecuencia me dio una depresión que me ha carcomido durante mínimo 10 años de mi vida, como un virus silencioso que deja la cagá. 
No fue una bonita experiencia. Al contrario.
Tal vez lo vivido me marcó de tal forma que necesitaría un seguro grande para tomar la decisión de irme sola. Porque irme con otras personas, sé que puedo... siempre es más fácil y nos apoyaríamos mutuamente y todo eso. La soledad, el proceso de adaptación, el empezar a conocer, las tierras desconocidas... me da una sensación de vértigo y claustrofobia a la vez. Lo pienso feliz cuando me veo de vacaciones, recorriendo por hacerlo, ir donde me lleve la curiosidad. Pero si le agrego estudiar, magíster, doctorado... Pienso que necesitaría ser más adulta para lograrlo.
No me siento capaz. No me siento adulta.
Y entre vivir en Concepción y tener plata para baratos pasajes en avión, prefiero mil veces visitar Santiago 1 vez al mes que vivir allá. Ojalá vivir en Valpo nuevamente... ojalá volver a la wonder land.
Irse es un tema complicado para mí. Cuando vivía mis días con JP y soñábamos con irnos a Canadá, también era un rollo para mí pero nunca fui honesta con él al respecto. Y él se enojaba conmigo y teníamos grandes discusiones al respecto de si realmente quería irme o no.
Sí. Quería. Todavía quiero. Pero ese miedo al extranjero, a dejarles... ¿ahora? No... no todavía.
Dios, quisiera ser un poco más arriesgada con respecto a estos temas. Me convenceré con lo fácil: 
"Todo es por algo"; "Piano piano, si va lontano"; "Persevera, persevera, que lo tiene quien lo espera"; "Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón".
Todo es por algo. Todo a su tiempo.
Dale tiempo
al tiempo.

domingo, 18 de junio de 2017

Efímero e insuficiente... o tal vez no

Ya que decidí que no pierdo nada y quiero encontrar a la Ñuño que entró a la piscina -no la que salió, por favor no-, me tiré a la psicina escribiendo otra entrada en el mismo día. Sería a la misma hora si es que pudiera estar desdoblada.
Recurrentemente estoy en el PC y veo una araña negra caminando atrás de la pantalla. Se me detiene el corazón y dirijo mi vista exactamente a ese punto en que creí verla. No está. Nunca está. Y cuando están, grito y chillo e intento salvar mi vida; agarro la croc o cualquier superficie plana y gruesa para no sentir el crujido de aplastar el exoesqueleto de la araña, y la aplasto. En esos momentos me siento valiente, y llego a pensar que puedo valerme por mí misma. Hasta que recuerdo las tarántulas y arañas de selva y acepto que me han derrotado.
Pero lucharé. Sí, probablemente me atreva a luchar nuevamente. Pero necesito una señal de que no será en vano. Quiero conocer, quiero saber más; quiero aprender y experimentar. Me quedan cosas pendientes, como me decía la Meli. Sigo sintiendo que moriré este año, y creo que es razón suficiente para retomar mis planes de la semana pasada y hacerme pico trabajando para juntar dinero e irme a vivir a otro lugar.
Ya no quiero vivir en San Pedro porque mucho taco. Pero veré qué me sale mejor: roomate o taco/arriendo barato.
Me dio el optimismo. Se fue la basurita y subí a la cima de la esperanza.
¿Cuánto dura esto?

La del limbo y la que rescataron

Ten, es el pajarito de la vida. Quien tiene la suerte de despertar con su canto, se sabe que tendrá un buen día.
Imagina vivir con este pajarito en tu patio... en el árbol, no en la jaula.
No es fácil escuchar su canto. Es suave y débil, tan tenue que un ronquido lo puede opacar.
Pues entonces para qué dormir con alguien, ¿no?
No pensarás de esa forma cuando crezcas...
Sonaron tiernas risas familiares, de esos momentos típicos en que todo es tierno y cálido. La niña se atrevió a tomar el pajarito entre sus manos, ese que le ofrecía su papá para que lo conociera. Como si solo se pudiera conocer a través del tacto; supongo que hay personas así.
El pajarito no estaba a gusto entre sus manos, así es que intentó escapar al sentir que la fuerza de la niña era temerosa y por ende no le podía sujetar bien.
¡Que no se escape!, gritaron.
La niña se asustó de perder el pajarito y en un apretón casi involuntario, en el que no alcanzó a medir su fuerza, le quebró sus huesos y sus órganos internos colapsaron. La niña mató al pájaro de la vida. Lo único que le quedaba por hacer era pedir disculpas, llorar y sentirse mal.

A veces no es necesario ir y matar al pajarito de la vida para encontrar que cada respiro que damos nos acerca un paso más a la muerte. Y a medida que avanzamos, algunas nos cuestionamos con tanta fuerza el sentido de continuar caminando lentamente en este apurado y retorcido mundo humano, que sentimos que las escaleras y ascensores están de más. 
Perdón si lo que escribo no es feliz. Perdón por hablar de algo que no conozco. Perdón por pensar tanto en abandonar esta vida que considero no ha dejado de estar en el limbo desde que no me ahogué en esa piscina. Pienso por qué no. Por qué no me ahogué simplemente.
¿Seguiré siendo la misma persona que entró al agua, luego de que salí tras una de esas típicas experiencias cercanas a la muerte que muchos infantes viven cuando comparten en una piscina para todas las alturas? A veces pienso que entró una Ñuño. Ella murió ahogada y la que rescataron era otra. Era esa Ñuño un tanto difícil de complacer, que raramente está feliz porque sí y siempre se le hace fácil encontrar la falla a todo. Esa con la que también es difícil compartir. Por ende, se le dificultan las relaciones interpersonales.
Por la mierda, pienso, por qué tiene que ser tan difácil todo. Por qué siempre nos estamos anteponiendo muros que no nos ayudan en nada. Por qué usualmente pienso lo peor sobre todo. Por qué no puedo poner el pecho a la adversidad con esa valentía que tenía la Ñuño que murió en la piscina. ¿Podré recuperarla? ¿Habrá una parte de esa Ñuño en mí?
¿Quién era yo antes de caer en esa agua con cloro?
Pienso que la mujer que me salvó no era más que un demonio. De haber muerto ahí mismo, no habría sabido nada. No habría comprendido el concepto de lo difácil ni discutiría por Twitter con conocidos amistosos sobre CR7. No pensaría que el mundo está podrido, que la raíz de la Tierra tiene esa plaga desconocida que destruye la planta desde su inframundo.
Nos merecemos la mierda que cosechamos. Entré como una niña buena a la piscina, y salí convertida en otro monstruo más del montón. Mi infancia nunca fue igual luego de que conocí la basurita de la realidad. La basurita entonces nunca me abandonó y a veces toma posesión de mi emocionalidad completa y lo único que soy capaz de ver es la muerte. El término absoluto. El fin. Sin vuelta atrás.
Cuando algo me molesta tiendo a ser hiriente o pasiva agresiva. Luego me arrepiento y pido disculpas; son sinceras. Pero sigue siendo la típica práctica de nuestra generación.
No puedo escapar de los muros que me impone la basurita interior que cargo. Quisiera quitármela pero parece que ya está bien alojada entre medio de mis órganos. Si la removiera con cirugía sería lo mismo que suicidarme. 
Me cuesta empatizar con esas vidas vacías de las cirugías plásticas en exceso. Me cuesta también ser la Ñuño que se tira a la piscina sin pensar en nada malo. La Ñuño que confió ante todo. Me cuesta confiar en mí y en mis decisiones y en mis fortalezas y debilidades.
Odio rendirme. De verdad es un sentimiento de derrota que repudio, pero a veces es necesario porque una tiene que saber escoger sus peleas y aprender de las pérdidas.
Odio el teléfono. Odio cuando suena y suena y no se puede silenciar a menos que alguien lo conteste. No entiendo por qué tenemos red fija. Simplemente no lo puedo comprender.
Me desagrada mi personalidad. Me gusto y me odio a la vez; como tanto he dicho esta última semana, me amodio. Me gusto cuando soy espontánea y me odio cuando la basurita toma el control y el día oscurece más temprano. Me duele la guata, tal vez el colon, qué sé yo.
Quisiera contar una historia bonita alguna vez. Me imagino que no puedo porque realmente nunca escribo sobre nada... Además, si no puedo reconocer lo bonito de la vida y todo ese blabla optimista, jamás podré contar una linda historia.
El otro día veía un programa que hablaba sobre la ópera La Traviata.
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Era una cortesana famosa que no conocía el amor por el que no se paga. Ese gratis y blablabla. Entrevistaban a personas en la calle y les preguntaban sobre el amor. Se sonreían cuando contaban sus historias... alguna fue increíble pero esas cosas pasan. Amarse y saberlo para desconectarse y encontrarse 40 años después y jamás volver a separarse. ¿Por qué esas historias existen? Otra dijo que sabía que podía morir habiendo conocido lo más hermoso de la vida, que era un amor inexplicable.
Yo repudio todo eso como el Grinch a la navidad. Me siento alejada de toda bonita historia porque siempre me tocan personas dificiles o me siento atraída hacia la peor calaña de humanidad. Nunca puede ser algo genuino, nunca puede ser feliz. Siempre hay algún problema; qué pasa ahora, Matías... SIEMPRE PASA ALGO.
Mi Bielsa interior.
También estoy harta de quejarme siempre de lo mismo, que las parejas y el "amor" y la posesividad y todo eso en lo que pierdo mucho tiempo y desgasto mi desentrenado cerebro. Pero lo hago porque el mundo siempre me quiere convencer de que eso es lo único que importa. Por otra parte, me convence de que importan los bienes materiales y las redes sociales. Nada de lo cual tengo. Nada de lo cual tengo "bien". Nada en lo que pueda sobresalir. NADA en lo que pueda ganar o sentirme satisfecha. No tengo amor, no tengo dinero, no soy buena en las redes sociales. Podría tenerlas pero para qué. De qué le serviría a la Ñuño rescatada el estar pendiente de cuántos corazones recibo o cuántos me gusta y me encanta y me entristece y me asombra y me enoja y me divierte. Además nadie reacciona en serio. Siempre lo más fácil es poner me gusta y seguir bajando la página hasta que se repite lo que viste la vez anterior.
No me gusta nada. Todo parece que no me gusta lo suficiente. Al final incluso cuando pensaba que me había traicionado por mi propia estupidez, recordé todo lo que observé en un principio y me dije "estoy puro hueveando. no me interesa un comino. nada. nadie. para qué alegar. para qué alejarse. para qué esforzarse tanto. para qué darle color. para qué".
La Ñuño del limbo lo estaría intentando todo, convencida de que por algo pasó esto y lo otro. Correría hasta el final aunque supiera que llega última, porque prefiere saber qué se siente cruzar la meta a rendirse, aunque llore por penosa y perdedora. La Ñuño rescatada ni siquiera lo intenta, especialmente luego de convencerse de que intentarlo no vale la pena porque perderá.
¿Qué tan sagrados días estamos perdiendo en este instante, por decidir no hacer nada para no quedar como una estúpida, aunque nadie se enterara?
Ninguno. Así que bien puedo seguir sin hacer nada.

jueves, 15 de junio de 2017

I sense... death, upon this realm

Siento una basurita por dentro, a la altura de mi diafragma. Tengo constantemente malos pensamientos y monólogos de resentimiento y odio hacia la humanidad. Reflejo todo lo que he sentido estos días en el resto de las personas, como si estuviera bien hacer algo así.
Hablando sola toco temas de la superficialidad, de cómo eso termina siendo más relevante que todo lo demás. De cuánto se esmeran algunas personas en ser reconocidas a través de seguidores superficiales en las rr.ss; me apena, porque las rr.ss tienen un potencial de crecimiento de intelectualidad enorme. Pero al final siempre nos topamos con el resultado de la mala educación. Las personas en general no conocen la sana discusión ni respetan a nadie, ni siquiera a sus familias o a quienes consideran (con cariño retorcido) por encima de los demás. Me deprime visualizar la superficialidad a flor de piel. Por eso instagram y tinder y esos espacios me parecen más aberrantes.
Es divertido lo que pasa en Twitter, en cambio. Estamos incansablemente twiteando al respecto de la situación política en Chile; apremia porque este año hay elecciones presidenciales. Entonces es que vuelan las noticias sobre quién dijo qué al respecto de qué y cómo y a quién y cuándo... etc. 
Deseo ver qué pasará cn Twitter cuando Guillier salga presidente.
Estos días me he mantenido firme ante la desesperanza de que las personas son malas. Le he advertido a mi gato que las personas se aprovechan de una personalidad dulce y tierna como la suya, pasiva y hermosa a la vez. Que tiene suerte de tenerme como abuela porque yo sólo se lo celebro y me aprovecho de su bondad para mi beneficio personal, que es hacerme feliz con su cariño felino. Pero le cuento que otras personas lo utilizarían. Le cuento -duh- el cuento de esa persona buena, tierna, leal, esforzada en sus relaciones interpersonales, especialmente cuando hay cariño, que se entrega cuando se siente segura sin importar mucho lo que pase después. Porque lo que pasa después siempre, SIEMPRE es malo. Siempre se acaba, o a veces utilizan a esa persona para satisfacerse y después la olvidan en la basura. Usualmente eso le sucede a las buenas personas, Toti, y finalmente algunas aprenden y terminan siendo malas como el resto, y otras se pierden o tienen la suerte de conocer a personas de poder que aparentemente son buenas y por ende ayudan a esta persona genuina. Esto no pasa muy seguido, Toti, y tienes que estar atento a lo siguiente: para tener poder, hay que hacer maldades. El poder se expresa en pura maldad.
Le dije: yo también soy mala. Y tú crees que soy buena contigo porque te alimento y te doy un espacio de mi cama para que duermas cómodo y calentito, como el privilegiado que eres. Mientras, yo vivo en el mundo de la triste y desleal humanidad, que hoy por hoy se presta de apreciar constantemente los logros efímeros, las caras y cuerpos de común acuerdo -o impuestos- que modelan para el resto su belleza escultural. Esa belleza que heredamos de los griegos. De esos mismos que tenían tantos tapujos sobre su sexualidad, que sí: se reducía al ejercicio del poder. Pero el poder de su civilización se observaba en el autocontrol de cada uno de sus individuos.
Pero no hablemos de los griegos... resulta un poco enredado y tedioso a la vez. Mi pregunta final para ti, Totoro, es ¿por qué querrías estar en contacto con la humanidad? ¿Por qué me quieres y te juntas conmigo si soy mala?
Me miraba con las pupilas dilatadas, cerca de su tarro de comida, protegido de su gula infinita tras la puerta que él definitivamente no puede abrir. Parecía comprender pero no importarle lo suficiente, porque tenía hambre. El hambre viene primero, abuela, no la conversación sobre cómo la humanidad se autodestruye poco a poco sobre la base de su existencia, que es la maldad.
No sé, Toti. Es que me cuesta demasiado aceptar mi realidad. Me cuesta como a Julio le costó ver a su padre pagando a la prostituta de quien se enamoró, en Julio comienza en Julio. Se me hace difícil porque básicamente todo lo que tengo que hacer es dejar pasar los días y olvidar, pero por la recucha que es difícil olvidar... ¿No hay una receta, una brujería para hacerlo fácil y con 100% de probabilidades de éxito?
Mi diafragma no deja de entregarme puntadas de basurita. Me siento podrida por dentro, como muchas otras veces en la vida, y pienso que nada salvo el copete y las drogas pueden mantenerme alejada de mis pésimos pensamientos.
La Milly me ignoró y eso me hace pensar que tal vez ya me morí, pero por alguna razón todavía no he podido dejar mi cuerpo inerte para su putrefacción. Quiero entregárselo a esa naturaleza que la humanidad dejó atrás, si es que alguna vez la tuvo, y estar tranquila esperando a vivir mi cuarta vida. Y que aquélla sea mejor. Que a pesar de ser idiota no sienta jamás estas basuritas que me encaminan al resentimiento, la decepción, la desesperación, la frustración y finalmente un poco de odio.
Represento el energúmeno perfecto de la falta de motivación por la vida.
Adiós.

martes, 13 de junio de 2017

Flesh for fantasy

Llegué a mi casa y me encontré con un grupo de 4 personas que iban a ver una obra de teatro y por alguna razón debían pasar por la cocina a leña a calentar sus manos. Con una de esas personas empecé a juguetear hasta que nos fuimos a garchar a una pieza que en mi casa real no existe. Nos tomamos un copete y nos quedamos dormidos.
Más tarde, no sé realmente cuándo, en una clase desconocida estando yo sentada atrás como siempre y con mis manos cubriendo mi boca como si estuviera pensando algo importante, aparece esta persona y se sienta adelante. Le observo entrar, mirar a los presentes estudiantes y sentarse como si nada. Apenas surge una oportunidad, se levanta rápidamente y se va a sentar a mi lado.
- Hola Ñuño.
- Holi.
- Oye, ¿ya no querís garchar más conmigo?
- ¿Ah?
- Mis amigos se chatearon de mí porque la otra vez íbamos a ver la obra pero al final no fueron por mi culpa, porque nos fuimos a garchar. Entonces pensé que tal vez tú igual estabas chata de mí.
*En mi interior: sí, estoy chata chatísima y nunca más quiero garchar contigo*
- No, cero.
El curso se subió a un bus y fuimos a un museo de exposición de antigüedades egipcias y catacumbas. En su interior habían replicado catacumbas que se mezclaban con cavernas de minerales y luego con pasadizos secretos al interior de las pirámides. Yo era feliz recorriendo junto al curso hasta que los pasillos se volvieron demasiado estrechos y me empezó a dar claustrofobia. Dije, "ah, esto valepico", di media vuelta y salí al enorme hall del museo. Había un compañero buena onda con el que empezamos a conversar activamente.
Unas compañeras preguntaron si es que hoy era el día en la Luna se acercaría notablemente a la Tierra. Parece que sí, ¿a ver?
Fui a la vitrina junto al compañero. La Luna era enorme, tapaba casi todo el cielo. Asombrados como estábamos todos los presentes, veíamos una atmósfera en la Luna; nubes que se movían y formaban un remolino sobre la Luna. En la Tierra comenzó a llover. Parecía que todo era feliz, y en realidad lo era, hasta que sobre el remolino se formó una densa masa roja, roja como la sangre a la luz del microscopio. El asombro nos tenía boquiabiertos. ¡Oh, mira eso! ¿Qué es?
La masa densa ya se veía endurecida, como una coraza sobre el remolino de nubes que nos había entregado lluvia. Y en un destello, se rompió. En la Tierra comenzaron a caer infinitas piedras cortantes, como triángulos convertidos en armas perfectas, en toda la superficie en que nos encontrábamos. Comenzamos a gritar y a desesperarnos; mucha gente moría en las calles.
Salí corriendo bajo un sacófago que robamos del museo, junto a otras personas. Nos subimos al tren antiguo que nos protegía de la lluvia de piedras.
Ahí estábamos bien, calentitos. Pero había que huír. Una persona sabía manejar el tren y lo puso en marcha. 
Conversábamos en los vagones y mirábamos el desastre en el que la Tierra se encontraba. Primero fue la lluvia de piedras rojas, luego una inundación que amenazaba con alcanzar nuestro tren salvador. Salvados, miré por la ventanilla y vi una reunión importante de tornados negros que destruían lo que quedaba de ciudad, a lo lejos. Era imposible pensar en que el tren se detuviera, no si queríamos vivir.
El conductor aceleró al máximo. La vías del tren comenzaron a quedarse sin tierra; volaban. En ocasiones incluso faltaba una de las vigas, y todo el trayecto me recordaba a la parte del carrito de Temple Run 2. La habilidad del conductor nos llevó al interior de un bosque maravilloso con hojas de un verde resplandeciente, entre las que se filtraba la luz del sol. Ahí ya no quedaban vigas y bajo la frenada deslizante del tren sólo había tierra.
Unas bicicletas nos esperaban a los lados. Sabíamos que teníamos que continuar huyendo de lo que fuera que nos acechara en ese momento o después. Quienes no se apuraran en tomar una bici, tendrían que correr.
Mi bici era negro con verde. Antes de partir ajusté el asiento y el manubrio; para cuando intenté comenzar a pedalear rápido, comprendí que en mi apuro había puesto el asiento muy arriba, así es que no alcanzaba los pedales y debía detenerme. Pero no había tiempo. Debía apurarme o... o... o....



Siempre me he preguntado: ¿es cierto cuando dicen que no sueñan, o es que no lo recuerdan? ¿O que no quieren recordarlo ni contarlo?

lunes, 5 de junio de 2017

the triumph of the heart

Hay una verdad absoluta en nuestros cuerpos, que no se puede controlar de ninguna forma en cuanto se presenta. Tampoco se puede poner en tela de juicio ni cuestionamiento, porque sucede y nada se puede hacer al respecto. Cuando aparece no hay nada qué hacer, salvo cerrar los ojos, suspirar y esperar lo mejor. Es lo único totalmente real; una verdad absoluta que bombea con fuerza la sangre al resto del cuerpo; el sentimiento que se apodera de la frecuencia cardíaca, la altera y a veces es como si el pecho fuera a explotar de tan extremos que nos parecen nuestros latidos para un cuerpo en reposo.
Dudar de su veracidad inexorable, de la alteración de los latidos del corazón, es ser imbécil.
Recién ahora comprendo por qué a los sentimientos se les lleva al plano de nuestro músculo motor y no a nuestro cerebro.
Sólo un androide sería capaz de mantener sus latidos bajo control.
Adiós.

viernes, 2 de junio de 2017

Orden... necesario

¿Cómo se puede manipular lo intangilble, lo que no se puede comunicar? ¿Cómo puedo manipular el silencio que se expresa a través del encogimiento compungido de mis entrañas? Estoy todos los días confundida. No hay semana que no me esté cuestionando el cómo poner en orden mis sucios sentimientos. Racionalizo que debería tirarme a la piscina, pero eso podría ser insuficiente. Además no reconozco ningún fin, ninguna meta, lo que me deja todavía más ciega en el centro de este hoyo de la confusión. Sólo sé lo que quiero en un mismo día, pero nunca lo he podido hacer realidad. A veces, sí, pero es raro. Por eso no planifico nada, sólo deseo, deseo y deseo hasta que pienso que debería rendirme... momento en el cual vuelvo a desear.
Necesito quitar la obsesión de mi cabeza. Necesito poner mis prioridades en orden y respetarlas; puedo hacer lo primero pero lo segundo se me dificulta a niveles exorbitantes. Es el olor, la piel, el contenido; no puedo escapar, no mientras no me aplasten como una cucaracha. Hoy día le comenté a la Pina que soy una cucaracha, no por lo cerda (espero), sino por ese defecto o cualidad de que mis sentimientos son incapaces de morir a menos que los aplasten de una. Que me pisen completa, como a una vil cucaracha.  Esto rara vez sucede, porque a las personas en general les duele pegar el necesario zapatazo para destruir a otra persona (yo, en este caso). Tal y como a mí me duele, hasta que ya no aguanto más y exploto y lo destruyo todo sin mirar atrás. Porque el error máximo está en mirar atrás, en observar el daño que causaste, en asimilarlo y sentirte como el repico porque tú fuiste la causa de la destrucción, de hacer sufrir a esa persona que metiste a una olla de aceite hirviendo.
No mires atrás. No cuando la decisión ya está tomada.
QUIERO dejar de desear, QUIERO dejar de reconocer los síntomas, QUIERO parlar -100; el dilema es, ¿puedo?
Soy débil. No obstante, sólo puedo morir en un minuto; el minuto que le tomaría a alguien aplastarme y luego desprender el zapato de mis emociones. De otra forma no funciona, porque mi debilidad se presenta en mi fortaleza para no rendirme nunca, a pesar de que el cielo y las condiciones meteorológicas pronostiquen la tormenta perfecta. Siempre reapareceré, no importa cuánto tiempo pase, como un fénix; no sirve de nada quemarme, dispararme, golpearme, lo único que funciona conmigo es aplastarme, no dejar ningún espacio posible para que escape una parte de mi, o de lo contrario podré revivir. 
Un minuto. Un minuto es todo lo que necesito para morir.