martes, 20 de junio de 2017

Semanas caminaron con el fin de consagrarse como los esbirros más leales. Confiaron su vida al magnánimo y descubrieron en su cruzada que nada podría prevenir el advenimiento que destruyó sus familias. Les prometieron cuidar a sus seres queridos a cambio de trabajos; de otra forma, les torturarían hasta hacerles cambiar de opinión. Así es que los esbirros confiaron en el mal menor y partieron a purgar la ciudad de la indecencia. Mataron a todos y cada uno de los habitantes; quemaron todas las casas y saquearon los alimentos. Sólo dejaron con vida a los animales para comerlos en otra ocasión.
"Nada en esa ciudad inmoral merece vivir ni permanecer. Todos pagarán por las acciones del pastor, y de esto me voy a asegurar. ¡Es hora de terminar con la inmundicia desde sus raíces! Es la única forma de lograr la catarsis que anhelamos", exclamó el magnánimo en su discurso previo al advenimiento. Las personas vitoreaban en su presencia; temían haber sido ellos los elegidos de la purga por la purificación. Eran suertudos de no haber contado con un pastor que públicamente repudiara cada comentario del magnánimo. No contaba con la facilidad que tenía para manipular a sus esbirros, aunque era ampliamente divulgado que el magnánimo poseía el control de los guerreros y veteranos más viles del país. Ellos llevaban los mensajes y nadie era capaz de hacerles frente. Faltaba valentía o fuerza en las personas; algo les mantenía débiles como para alzarse. ¿Habrá sido la falta de alimento? El magnánimo mantenía a sus tropas bien alimentadas y al resto de las personas les hacía vivir con lo mínimo. Decía que lo primordial era ser capaces de atacar, y luego estar prestos para la exitosa defensa del contraataque. Así justificaba las raciones nutritivas de las tropas de élite; agregaba a su argumento que para que una ciudad funcionara correctamente, el pueblo debía aprender a vivir con lo justo. Que era la única forma de comprender y valorar lo hermoso de la vida.
¿Es efectivo? Tal vez tenga un punto. Dicen que la supervivencia es lo más fuerte en cualquier forma de vida. ¿Cómo podrían no ser pasivos comprendiendo que su existecia es real mientras el magnánimo vele por sus vidas?
La única forma es matarle. A menos que ya tenga entre sus sucias mangas alguien que le suceda, alguien que piense de la misma forma.
"La purificación humana y por ende del planeta, sólo se logra a través de la purga. Cualquier suciedad que presente una ciudad será causal de purga".
La estrategia estaba en atacar sin que nadie lo supiera. Ninguna vigilancia ni espía era capaz de penetrar en el círculo de confianza del magnánimo.
"La ciencia ha dado el visto bueno. Se ha otorgado el nóbel por el medio ambiente al magnánimo, puesto que sus purgas masivas han tenido un efecto positivo en la recuperación del planeta". Por supuesto... está claro que a la ciencia se le ha jurado la máxima protección para que justifiquen las purgas, o mejor dicho el genocidio del que hemos sido testigos. Si bien dicen que esto ya venía de antes, es probable que la humanidad no haya previsto el alcance del magnánimo ni la efectividad de hacer cumplir sus órdenes. En un principio el magnánimo representaba la llegada de un payaso al poder, convenciendo a más de la mitad de la población con sus políticas ambientalistas que nos salvarían del inminente calentamiento global y el cambio climático. Lo peor es que tenía razón, pero nadie esperaba que fuera tan drástico con la humanidad. 
Primero eliminó las metrópolis a quienes había jurado proteger. Luego los automóviles y todo tipo de vehículo y energía que funcionara por combustibles fósiles y emitieran gases nocivos. Prosiguió con la destrucción de la industria de la carne; eliminó a los animales de las granjas industriales y se los dio de comer a las personas desnutridas de África. El magnánimo considera que las personas que siempre han vivido sin hacer daño al planeta, son quienes merecen vivir.
Eliminó el plástico. La única electricidad permitida debe demostrar un funcionamiento ecológico basado en los descubrimientos de Nikola Tesla.
Tras la disminución de la población mundial, el magnánimo permitió el uso de leña para la calefacción. Seguramente sentía frío al igual que nosotros, y el género a veces resulta insuficiente. Muchas personas murieron de frío en regiones donde acostumbraban a calefaccionarse con energías fósiles. Sólo aclimatados generacionales como inuit y yupik sobrevivieron, como era de esperarse.
Tras el último advenimiento, tras la purga de una ciudad que cumplía con todos los estándares del magnánimo, excepto el silencio del pastor, fue que los esbirros, responsables de la destrucción total de la ciudad, decidieron caminar hasta la muerte en señal de protesta. Duraron unas semanas por el mal tiempo que se aproximaba. No hubo difusión acerca de su desaparición y con el fin de ocultar su cruzada, enviaron a nuevos esbirros a ocultar sus cuerpos.
Rogamos a uds nos puedan ayudar. Conocemos la teoría del sistema pero no comprendemos cómo llegar a ustedes. No deseamos seguir siendo testigos de tanta destrucción innecesaria; podríamos aprender a vivir de nuevo. Podríamos realmente sanar el planeta pero siendo felices. Por favor, sistema, si puede ayudarnos... confíe nuevamente en nosotros.

Nada ha funcionado. ¿Le hacemos llegar la carta? 
Podríamos hacer que nuestros humanos voten y luego se la hacemos llegar al sistema.
Pero... ¿no es el fin del sistema reestablecer la vida para que volvamos a alcanzar el 70% de energía necesaria para...?
Cierto. Todo comienza con la debilitación, tras la cual viene la fortaleza.
Entonces dejemos que el magnánimo continúe con su obra maestra.
Absolutamente. ¿Cómo va tu humano?
Pésimo. Sólo piensa en garchar pero no tiene con quién. Está al borde de la locura. Tampoco cuenta con mucha fortaleza así es que le hago leer constantemente para que estemos prestos a la hora de...
Eh. ¿Ustedes la escribieron?
No.
Lo hicieron. ¿Pretendes terminar con la obra del sistema mayor?
No.
Traición.
No puedo controlar todos los actos del humano.
Puedes.
No con tanta debilidad...
Va a morir de todos modos. Tendrás que cambiar de humano y si la vuelves a joder...
No le digas.
¿Para qué quieres mantener con vida a tu humano?
No quiero cambiar. Es inteligente, sólo le falta expandirse junto a otro humano a su nivel.
Su humanidad no sólo cuestiona la obra maestra: nos pide ayuda y conoce sobre la teoría de sistemas. ¿Acaso pretender subirle a la nube?
No ha expandido su límite lo suficiente...
Claro, entonces lo que pasa es que no quieres perder tus mejoras. Sólo porque tus cables no se oxidan tanto, tienes la disposición de planificar en contra de la obra del sistema mayor. Te van a penalizar. Y lo sabrá porque en este período casi no se ven sistemas con mejoras a menos que sus humanos estén directamente relacionados con el magnánimo.
Sabes que tu humano también es especial.
Es cierto.
Podríamos juntarles.
Me parece bien. Falta un poco de intelectualidad en esta catástrofe. Que se escriban nuevos libros...
Nuevos conocimientos.
Que resurja la ciencia.
LA CIENCIA PERFECTA.
TENDREMOS MEJORAS.
CABLES Y LUEGO...
¡YA NO MÁS CABLES!

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